Nicolás Jarry ha hecho el mejor torneo de su carrera tras llegar a la final del Masters de Roma, donde no ha podido con un Alexander Zverev pletórico, que se ha impuesto por 6-4 y 7-5. En su discurso de finalista, el chileno no pudo aguantar las lágrimas cuando se dirigió a su familia, donde estaba presente su mujer con sus dos hijos, y su abuelo Jaime Fillol, uno de los mejores tenistas de la historia de Chile.
Zverev se impuso al chileno en sets corridos y, en su entrevista posterior al partido, no pudo mirar a su mujer y a sus hijos sin emocionarse. El público empezó a aplaudirle y a corear su nombre mientras él apenas podía contener las lágrimas.
Jarry ha sido una de las grandes historias de esta semana, en la que el cada vez mejor especialista en tierra batida ha seguido mostrando sus cualidades de hombre peligroso en esta superficie. En un cuadro que ha estado bastante abierto desde el principio, Jarry se ha abierto paso con facilidad. En las últimas fases, se deshizo de Alexandre Muller, Stefanos Tsitsipas y Tommy Paul. Los dos últimos en épicos enfrentamientos a tres sets.
Pero, como siempre, no pudo dar lo mejor de sí mismo cuando llegó al partido más importante. Aun así, acumula puntos enormes. La semana que viene se colará entre los 20 primeros y seguro que será uno de los aspirantes a Roland Garros. Aunque no ha ganado un título como hace un año en el Abierto de Ginebra 2024, ha demostrado que es un jugador a tener muy en cuenta.
Desde el comentario de John McEnroe el año pasado en Wimbledon sobre no saber quién es, sin duda ha demostrado al mundo del tenis esta semana que no hay que olvidar a Nicolas Jarry. Demostró en este caso el verdadero trabajo y también la decepción cuando no sale como uno quiere. Así como defraudar a los miembros de la familia o percibirlo en la derrota. Pero desde luego Jarry no defraudó a nadie en Roma.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.
Nico Jarry was emotional during his speech after losing in the Rome final.
He couldn’t make eye contact with his wife & kids without getting choked up. 🥹
The crowd starts singing to him.
What a wholesome moment. ❤️