Novak Djokovic confía en su capacidad para adaptarse una vez más a las condiciones de Wimbledon y sacar lo mejor de su juego tras derrotar el lunes por la tarde a Pedro Cachín.
En un partido en el que Djokovic incluso ayudó a secar la pista tras un retraso por la lluvia, conoció de cerca la superficie después de pasar el tiempo posterior a Roland Garros sin jugar ningún torneo de preparación.
Una práctica que no ha hecho mucho daño a Djokovic, dado que ha ganado siete títulos de Wimbledon.
"El partido inaugural siempre es complicado, porque no he jugado ningún partido previo", declaró Djokovic tras el encuentro.
"La hierba es diferente a la tierra batida en cuanto a movimientos, estilo de juego y táctica. Probablemente lleve más tiempo adaptarse, pero lo he conseguido bastante bien en los últimos años. No hay razón por la que no pueda volver a hacerlo".
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.