Iga Swiatek no mostró su mejor versión en su debut en el
Open de Australia ante Yue Yuan, pero evidenció determinación y temple para imponerse por 7-6(5), 6-3.
La forma de Swiatek al llegar al torneo era menos que ideal. Aunque hubo algunos resultados positivos en el camino de Polonia hacia el título de la United Cup, sufrió derrotas tan sorprendentes como dañinas ante rivales a las que podría enfrentar en Melbourne en las próximas dos semanas.
Dos de ellas fueron ante
Coco Gauff y Belinda Bencic, con la polaca deseosa de dejar atrás esos marcadores y retomar el ritmo en su objetivo de completar el Grand Slam de carrera.
Se vio arrastrada a un partido de verdad, con altibajos constantes en su rendimiento. De inicio no estuvo enchufada, pero fue creciendo, reduciendo los errores no forzados del principio hasta
imponerse.
Sin su mejor tenis, pero aún así demasiado
Fue la clasificadora quien tomó la delantera en los compases iniciales. Quebró el servicio de Swiatek antes de desaprovechar una bola de break para estirar la renta a 3-0. Swiatek reaccionó con un quiebre para 3-3, pero enseguida volvió a quedar por detrás de Yuan.
Swiatek estaba en una situación comprometida con 5-3 abajo, pero salió bien del apuro. Confirmó en blanco y luego quebró cuando su oponente intentaba cerrar el primer set al servicio. Todo se decidió en el tiebreak, que comenzó muy ajustado. Tras el cambio de lado, la ex número uno del mundo subió la intensidad y se lo llevó, encadenando tres de los últimos cuatro puntos para esquivar el susto inicial y apuntarse la primera manga.
Arrancó afinada el segundo set, escapándose 3-0 con un doble break clave. Esto pudo deberse a molestias de espalda de Yuan, que incluso pidió la entrada de la fisioterapeuta a pista para revisarla.
Sea lo que fuera, el masaje pareció surtir efecto, con Yuan recuperando de inmediato uno de los quiebres mientras Swiatek seguía sin conseguir despegarse. Lo refrendó con un sólido turno de servicio para acercarse a un juego.
La jugadora china incluso dispuso de una ocasión aislada para igualar, pero no pudo completarlo. Swiatek tuvo luego tres oportunidades de oro para ponerse 5-2, pero las desperdició, con una Yuan que siguió resultando incómoda. Dos juegos más tarde, la jugadora de 24 años dispuso de su primer punto de partido. Un tiro desviado impidió cerrarlo en ese instante, aunque lo consiguió dos puntos después.
No fue, ni mucho menos, una actuación sencilla, con Yuan generando todo tipo de dificultades a la seis veces campeona de Grand Slam. Quedarán interrogantes alrededor de Swiatek para el resto del torneo, quizá vulnerable ante una oponente de mayor calibre. Sin embargo, fue más y se medirá a continuación con Marie Bouzkova.