“No tengo grandes expectativas”: ex número 1 del mundo prepara su regreso tras 17 meses de ausencia

WTA
miércoles, 31 diciembre 2025 en 5:00
Karolina Pliskova Wimbledon 2021
La ex número 1 del mundo Karolina Pliskova se prepara para un regreso que se siente marcadamente distinto a cualquier intento anterior en su carrera. A los 33 años, la ex subcampeona de Wimbledon ya no se guía por el ranking ni por los títulos, sino por una cuestión mucho más básica: si su cuerpo le permitirá competir de nuevo sin dolor. Tras casi dos años marcados por lesiones, cirugías y relanzamientos fallidos, su próximo viaje a Australia representa una esperanza cautelosa más que una expectativa.
La estrella checa ha disputado solo tres partidos WTA desde septiembre de 2024, una cifra extraordinaria para una jugadora que construyó su trayectoria sobre la regularidad. Su prolongada ausencia se origina en una grave lesión en el tobillo izquierdo sufrida en el US Open el año pasado ante Jasmine Paolini, un incidente que obligó a operarse y descarriló por completo su temporada. Una segunda cirugía en mayo solo profundizó la incertidumbre sobre su futuro en el circuito.
Durante su primer intento de regreso el otoño pasado, Pliskova admitió que se exigió demasiado pronto. Compitiendo en torneos menores en Portugal y Turquía, sufrió en lo físico y en lo mental, sin hallar ritmo ni alivio. “¿Vale la pena?”, recordó en una entrevista con Sport CZ. “Ya pensaba que quizá no volvería a los Grand Slams. Todo me dolía —la pierna, la espalda, el brazo—. Me pregunté si tenía sentido seguir.”
Ese momento de duda desembocó en un reinicio. En lugar de forzar otro retorno apresurado, Pliskova se apartó, reestructuró su preparación y se concedió tiempo, algo que rara vez había hecho en su carrera. “Me di espacio y distancia y empecé a entrenar de otra manera”, explicó. “Por eso me dije que aún quería intentarlo de nuevo al comienzo de este año.”

Australia, con prudencia y sin expectativas

Australia marca ahora un reinicio simbólico, aunque Pliskova se esfuerza por restarle importancia. El año pasado se perdió toda la gira australiana, y la ausencia aún pesa. “Estoy aún más motivada porque no estuve en Australia el año pasado”, dijo. “No creo que vaya a volver allí cuando termine mi carrera, pero no tengo grandes expectativas.” Es una mirada medida que contrasta con su mentalidad en sus mejores años.
Su sinceridad alcanza también a los errores del pasado. “Empecé demasiado pronto en otoño”, admitió Pliskova. “Mi pierna no estaba lista, ni mi cuerpo. La espalda también pasó factura muy rápido.” Esta vez, el enfoque ha sido más lento y deliberado. Pasó todo diciembre entrenando sin grandes contratiempos físicos, un hito pequeño pero significativo tras meses de dolor recurrente.
Aun así, se niega a idealizar el proceso. “Los partidos son otra cosa, y los extraño mucho”, dijo. “No quiero ilusionarme. Veremos qué hace mi cuerpo. Pero creo que estoy lista.” Para Pliskova, estar lista ya no significa pelear por títulos, sino simplemente poder soportar otra vez las exigencias físicas del tenis profesional.

Redefinir el éxito tras años en la élite

El ánimo ha llegado en silencio desde los entrenamientos más que desde los resultados. Pliskova se probó ante varias rivales, incluidas Ekaterina Alexandrova, Mia Pohankova, Nikola Bartunkova y Katerina Siniakova. “Casi todos los sparrings salieron bien, lo que fue una grata sorpresa”, dijo. “Normalmente solía perder los entrenamientos, pero esta vez no estuvo tan mal.”
El contraste con su intento anterior es marcado. “Cuando volví en otoño, jugué todo como una loca, sin ganar un solo set”, admitió Pliskova. “Así que ahora me siento mejor con esta comparación.” Aunque las prácticas no garantizan nada, al menos le devolvieron una competitividad que temía haber perdido.
Sus metas, sin embargo, siguen siendo deliberadamente modestas. “Ahora tengo objetivos muy pequeños”, explicó. “No quiero decir que voy a participar ni fijar expectativas. No quiero ponerme presión.” Por ahora, el éxito se define de manera simple. “Jugar sin dolor y terminar los partidos será suficiente.”
Ese giro no ha sido sencillo para alguien que pasó más de una década dentro del Top 30. “Una vez que has estado arriba, es difícil fijarte como objetivo ganar solo una ronda”, admitió Pliskova. Aun así, entiende la realidad de su situación. “Quiero ser cauta. Sé lo duro que es recuperarse de una lesión así.”
En última instancia, su prioridad es la claridad antes que la ambición. “No quiero preocuparme por nada”, dijo. “Si no estoy bien físicamente, no tiene sentido para mí. Solo quiero jugar si puedo hacerlo sin dolor y de verdad disfrutarlo.” Si este regreso desemboca en un último capítulo o en una despedida silenciosa es una incógnita, pero para Karolina Pliskova escuchar a su cuerpo importa ahora más que cualquier resultado.
aplausos 0visitantes 0
loading

Solo En

Novedades Populares

Últimos Comentarios

Loading