Andy Roddick ofreció su valoración sobre el estado actual de las principales jugadoras de la WTA de cara a la temporada 2026, con especial atención a la estrella estadounidense
Coco Gauff. Por tercer año consecutivo, Gauff terminó dentro del Top 3 del ranking, nuevamente solo por detrás de Aryna Sabalenka e Iga Swiatek — la misma jerarquía que ha definido el tenis femenino en las últimas temporadas.
Con apenas 21 años, Gauff cerró la campaña 2025 firmemente asentada entre la élite. En junio, añadió otro logro definitorio a su carrera al conquistar Roland Garros, el segundo Grand Slam de su trayectoria. El triunfo reforzó aún más su estatus como una de las aspirantes más fiables del circuito y un pilar a largo plazo de la primera línea de la WTA.
En su análisis,
Roddick subrayó que evaluar a Gauff requiere un punto de partida distinto al de la mayoría de jugadoras del tour. En lugar de centrarse en baches puntuales o fallos técnicos aislados, afirmó que su presencia constante en lo más alto del ranking exige una mirada más amplia. Según el ex número 1 del mundo, la capacidad de Gauff para mantenerse competitiva año tras año habla de una comprensión más profunda de cómo ganar partidos, incluso cuando las condiciones no son ideales.
Roddick explicó que la cobertura sobre Gauff debería reflejar su estatus consolidado y no expectativas ligadas a la perfección. Insistió en que su juego debe juzgarse por cómo gestiona los partidos, se adapta tácticamente e impone presión física a sus rivales. “Con Coco en el número tres, no vamos a partir de un lugar negativo”, dijo Roddick, señalando que la equidad exige reconocer lo que funciona de forma consistente en lugar de exagerar las debilidades visibles.
Un juego construido sobre estructura, defensa y presión
Roddick destacó la claridad táctica de Gauff como uno de los elementos más subestimados de su éxito. Señaló su capacidad para asentarse en los partidos, aplicar patrones y forzar a las rivales a posiciones incómodas. “Vamos a hablar de cómo es capaz de asentarse, cómo aplica su juego, cómo provoca errores y estrés”, explicó, enfatizando su movimiento y cobertura defensiva como bases clave de su éxito.
Un pilar central de esa estructura, según Roddick,
es el revés de Gauff. Lo describió como uno de los golpes más potentes y fiables del circuito WTA, a menudo poco valorado. “Tiene uno de los reveses más grandes y más duros del mundo”, dijo, añadiendo que Gauff utiliza su drive no como un lastre, sino como una herramienta para abrir la pista y dictar la colocación dentro de los peloteos.
Roddick subrayó además que los patrones defensivos de Gauff son intencionales y no reactivos. Señaló que su capacidad para absorber velocidad, resetear puntos y transitar de la defensa al ataque es el resultado de sistemas repetibles. “Ella configura su defensa con patrones. No es casualidad”, afirmó.
Ganar desde la incomodidad y la presión sostenida
Más allá del análisis técnico, Roddick se centró en la resiliencia mental de Gauff como rasgo definitorio. Sostuvo que su capacidad para ganar partidos pese a inestabilidades físicas o técnicas la separa de la mayoría de sus pares. “Pasar por situaciones en las que física y mentalmente no te funcionan las cosas y aun así salir adelante y ganar de forma consistente es un superpoder”, dijo, destacando lo poco habitual que es que jugadoras jóvenes mantengan resultados bajo presión sostenida.
También abordó una de las críticas más citadas al juego de Gauff: sus números de dobles faltas. Roddick contextualizó el asunto señalando su estabilidad en el ranking pese a esos problemas. “No existe un mundo en el que cualquiera otra pueda lidiar con 20 o 25 dobles faltas y aun así terminar dos o tres del mundo cada año. Ella no abandona esas posiciones. No importa cuánto la veamos tener dificultades. En algún momento tenemos que darle a Coco el mérito que merece.”
Roddick concluyó subrayando que los resultados, y no la estética, definen a las competidoras de élite. Argumentó que la capacidad de Gauff para ganar en días difíciles no tiene parangón en el circuito. “Si las derrotas son feas, no me importa”, dijo. “Es la mejor del mundo en sentirse incómoda en un día cualquiera y sacar la victoria.”