Jannik Sinner se mostró muy cómodo en pista en su debut ante Hugo Gaston. El bicampeón vigente del
Open de Australia se adelantó 6-2, 6-1 antes de que su rival se viera obligado a retirarse.
Aunque no era la forma en la que Sinner habría querido cerrar el partido, las primeras señales son positivas: está en un estado imponente, con su oponente incapaz de acercarse al número dos del mundo.
Sinner hizo lo que tocaba, ganó el 86% de los puntos con su primer servicio y solo cedió tres juegos en un inicio verdaderamente autoritario de su defensa del título en Melbourne Park.
Sinner avanza sin despeinarse a segunda ronda
El arranque fue algo impreciso para el cuatro veces campeón de Grand Slam, que se vio 0-40 abajo en los primeros compases. Nada que lamentar: encadenó los siguientes cinco puntos para evitar un quiebre sorpresa en el juego inicial.
A partir de ahí tomó el control total, dictando el ritmo mientras Gaston corría para intentar sostener el intercambio. Se mostró firme y concedió muy poco con el servicio. Hasta que Sinner metió una marcha más y generó un buen número de bolas de break en el sexto juego. Finalmente remató la faena. Fue el segundo de cuatro juegos consecutivos para Sinner, que cerró el primer set al resto sobre el saque de Gaston.
La racha se estiró hasta nueve juegos seguidos cuando Gaston empezó a sufrir de verdad. Para Sinner fue un paseo: sostuvo con solvencia y quebró para 2-0. El patrón se repitió hasta el 4-0 tras aprovechar dos quiebres en dos oportunidades con eficacia clínica. No pudo endosarle un rosco al jugador de 25 años, que sumó un último juego antes de que Sinner cerrara el segundo set.
A la postre, ese sería el último punto del partido, ya que Gaston decidió retirarse por no encontrarse bien en pista, pese a moverse con soltura. Fue un desenlace triste, con Gaston abatido mientras Sinner lo consolaba.
El partido duró apenas 67 minutos y no dejará secuelas de fatiga en Sinner para el resto del torneo. Se medirá al invitado James Duckworth o al lucky loser Dino Prizmic.