Todas las miradas se dirigieron al número uno del mundo,
Carlos Alcaraz, que disputó su primer partido oficial sin el entrenador de largo recorrido Juan Carlos Ferrero. Respondió muy bien, superando a Adam Walton por 6-3, 7-6(2), 6-2 en la primera ronda del
Open de Australia.
Alcaraz ha subrayado la importancia de este torneo, buscando asegurarse el único título de Grand Slam que no posee para convertirse en el jugador más joven en completar el Grand Slam de carrera, superando a su compatriota Rafael Nadal.
Empezó con una victoria muy sólida ante un favorito local, que apenas pudo generar opciones ante un Alcaraz implacable y controlado, aliviado por evitar la que habría sido una sorpresa mayúscula.
No tener a Ferrero en su box no pareció incomodar a Alcaraz, que ahora trabaja junto a Samuel Lopez. Toda la especulación de la pretemporada desembocaba en este partido y torneo. Por ahora, todo en orden para el seis veces campeón de Grand Slam, que ansía elevar la cuenta a siete en dos semanas.
Paseo hacia la victoria con una actuación de nivel
Como era de esperar, Alcaraz tomó la iniciativa desde el inicio. Tuvo una opción temprana de break para ponerse 2-0, pero no la convirtió. Los aficionados australianos en la Rod Laver Arena esperaban con ansia un seísmo de su tenista, pero aquello parecía cada vez más improbable con el español asumiendo el mando.
Tras mantener en blanco para adelantarse 4-3, encadenó siete puntos seguidos para crear tres pelotas de break. Las dos primeras se escaparon, pero no falló a la tercera para darse la opción de sacar para el set. Lo cerró sin apuros, y se situó a dos mangas de la segunda ronda.
La tarea se complicó ligeramente cuando Walton logró un break de la nada, dando al número uno del mundo algo en lo que pensar. Esa ventaja duró apenas unos minutos, con un Alcaraz decidido devolviendo el set a la par de inmediato. Ambos mantuvieron con relativa comodidad, necesitando un desempate para separar a los contendientes. No fue problema para Alcaraz, que ganó cinco de los seis primeros puntos para tomar ventaja. Lo abrochó, dejando a Walton ante un desafío enorme.
El tercer set siguió un guion similar. Alcaraz se mantuvo en control mientras su rival intentaba generar alguna oportunidad. No pudo, con Alcaraz rompiendo en blanco para acelerar hasta el 4-2.
No estaba para dilaciones, sin embargo. Tras colocarse con un autoritario 5-2, generó dos puntos de partido al resto. Aprovechó el segundo, y Alcaraz confirma su presencia en la siguiente ronda.
Aunque suele quedarse por debajo de su mejor nivel en Australia, Alcaraz espera que todo el trabajo y la preparación dedicados a este torneo sean suficientes para llevarle a la meta. Su próximo rival será el alemán Yannick Hanfmann, con la competición en marcha en Melbourne.