El tío de Andy Murray ha sido el último en sumarse a las numerosas críticas a Wimbledon por los carteles y el material promocional utilizados para anunciar la edición del torneo de este 2023.
Dejando fuera al doble campeón, que ha sido el centro de atención del torneo desde el punto de vista de la esperanza local durante varios años, en su lugar se presentaron las llamadas Big Three (Iga Swiatek, Aryna Sabalenka y Elena Rybakina), así como a Jannik Sinner y Carlos Alcaraz.
Concebida como la nueva escuela que surge para sustituir a la vieja escuela, muchos la consideran una falta de respeto a un jugador idolatrado en el Reino Unido por los aficionados al deporte. Además de relegar a un segundo plano no sólo a Murray, sino también a Chris Evert, Martina Navratilova y Serena Williams, tres de las mejores tenistas de la historia.
"Espantoso a todos los nivele. Vuestro propio creador de la historia británica en el tenis (en referencia a su sobrino Andy Murray) no aparece por ninguna parte. Debería daros vergüenza", dijo Erskine en Twitter.
El propio Jamie Murray mostró su frustración tuiteando: "¿Dónde está @andymurray?". El ilustrador Grant Grünhaupt respondió: "No te preocupes Jamie, hay más cuadros en camino".
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?
Appalling at every level, all about the men in the forefront and your own British history maker nowhere to be seen. You should be ashamed of yourselves