La joven tenista rusa Mirra Andreeva vivió uno de los momentos más virales y cómicos del Abierto de Madrid 2025 gracias a una elaborada broma por parte de Ons Jabeur. La número 7 del mundo cayó en una trampa organizada por la tunecina y su amiga Daria Kasatkina durante la grabación de la serie en redes sociales de Jabeur, What’s Going Ons, en la que simularon una crisis emocional fingida provocada por los comentarios de Andreeva.
Todo comenzó cuando un miembro del equipo de producción le dijo a Andreeva que Jabeur estaba llorando tras unas supuestas declaraciones suyas en una rueda de prensa, en las que habría dicho: "Ella era mi ídolo". La adolescente fue llevada ante una Jabeur aparentemente “devastada”, que fingía estar desconsolada mientras Kasatkina, cómplice en la escena, intentaba “consolarla”.
"¿Sigo siendo tu ídolo o no?", preguntó Jabeur entre lágrimas fingidas, dejando a Andreeva visiblemente incómoda. "Por supuesto que sigues siendo mi ídolo", respondió la joven, solo para descubrir segundos después que todo era una broma. La escena terminó con Jabeur riéndose a carcajadas y confesando la trampa, desatando también risas entre sus seguidores.
En rueda de prensa antes de su debut en el Abierto de Italia en Roma, Andreeva habló por primera vez sobre el incidente. “Sí, tuve que perdonarla. Ella ha sido muy amable conmigo después de aquello, así que no tuve elección. Si no lo hacía, me sentiría mal”, confesó. “Necesité un par de días, pero ahora estamos en buenos términos”.
La rusa de 18 años también detalló cómo vivió el momento desde su perspectiva: “No vi bien la cara de Jabeur porque se la tapaba, pero Dasha Kasatkina estaba justo a su lado y casi se reía. No estaba segura de si era real o no. Luego Jabeur empezó a mover el cuerpo como si llorara, y pensé: ‘¡Dios mío!’”.
Más allá de la anécdota, Andreeva llega a Roma con gran confianza tras alcanzar los cuartos de final en Madrid, donde cayó ante la finalista Coco Gauff. En la capital italiana iniciará su participación contra la colombiana Emiliana Arango.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.