Sofia Kenin se incorporó a última hora al Pan Pacific Open de Tokio, ya que Emma Raducanu decidió no jugar, y ha aprovechado su oportunidad con una magnífica carrera hasta la final. Derrotó a Katie Boulter en sets corridos.
Es el último renacimiento de una jugadora estadounidense, tras el de Danielle Collins a principios de temporada, y podría suponer el primer título en mucho tiempo para la campeona del Open de Australia 2020. Contra Boulter, se impuso por 6-4 y 6-4 en una hora y 30 minutos, y la ex número 4 del mundo se enfrentará ahora a Qinwen Zheng o Diana Shnaider en la final.
El as chino se ha colocado un set arriba tras ganar por poco el tie-break. Boulter sufrió dos roturas en el desempate y perdió el ímpetu en el primer set, aunque recuperó una de las roturas cuando Kenin servía para el set. Sin embargo, fue incapaz de romper una vez más y Kenin se aseguró el set a la segunda oportunidad.
Kenin tuvo que salvar cuatro puntos de ruptura en el sexto juego del segundo set. Volvió a romper en el siguiente juego y mantuvo su ventaja a partir de ahí para ganar tres juegos seguidos y adjudicarse la victoria. Actualmente se encuentra entre las 160 mejores del mundo antes de esta semana y ya ha ascendido 68 puestos hasta el número 87 del mundo.
Una jugadora que terminó la temporada pasada entre las 50 mejores, espera volver a ese punto con el título de esta semana en lo que ya es un impulso muy necesario para sus ambiciones.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?