Coco Gauff llega con buen ánimo y con ganas de competir de cara al
Miami Open. La
número cuatro del mundo sufrió una lesión preocupante en el anterior torneo de Indian Wells, obligada a retirarse en tercera ronda ante Alexandra Eala. Sin embargo, el dolor en su brazo izquierdo ha remitido y está lista para competir en lo que describió como un “torneo de la lista de deseos”.
Nacida en Florida, este se considera su torneo de casa y tiene un gran valor sentimental en lo que será un par de semanas muy entretenidas y exigentes para las mejores jugadoras del mundo. Es la última oportunidad de pisar pista dura hasta agosto, con la gira de tierra batida acercándose rápidamente, una superficie que Gauff favoreció mucho el año pasado.
Tras alcanzar la final de Madrid y Roma, Gauff refrendó esas actuaciones con el título en Roland Garros para su segundo Grand Slam, en una actuación muy notable. Son muchos puntos los que están por descontarse de su ranking, y espera sumar un buen botín antes de dejar Estados Unidos para instalarse en Europa.
Gauff supera el susto de la lesión y mira con ilusión al torneo
Ante Eala en California, Gauff sintió dolor en el brazo izquierdo. La dos veces campeona de Grand Slam lo describió acertadamente como “como si un fuego artificial estallara dentro de mi brazo”. Se retiró cuando perdía 6-2, 2-0 ante la talentosa filipina, dejando en el aire su participación en el inminente Miami Open.
Aun así, la lesión no es demasiado grave y Gauff está dispuesta a competir con ella, como explicó en una mesa redonda previa al torneo. “Fue un tema nervioso, como dije inmediatamente después del partido”, resumió Gauff. “Cada día es diferente. Pero en general estaré bien para jugar este torneo. Puede que lo note a veces en pista, pero definitivamente lo siento cada vez menos, si eso tiene sentido.”
Relató la experiencia de someterse a la exploración de su brazo, su primera vez en una máquina de resonancia magnética. En justicia, no fue lo más cómodo para la jugadora de 21 años. “Siento que así es como se sentiría (estar en) un ataúd”, afirmó. “Fue muy raro, me sentí claustrofóbica. Definitivamente no quiero volver a pasar por eso.”
Haría lo que fuera para competir en su torneo de casa, descartando cualquier idea de no participar. “El objetivo era jugar este torneo”, dijo. “Hubo una posibilidad de saltármelo. Creo que si no fuera Miami probablemente me lo saltaría. Pero siendo aquí, realmente quería jugar.”
Aunque sus resultados no han sido brillantes en Miami, sin pasar nunca de octavos de final, sigue siendo especial competir en el estado donde creció. La forma quizá no sea la que deseaba, pero Gauff se ha mostrado una luchadora en los momentos difíciles, sin rendirse cuando se complica y a menudo saliendo vencedora pese a no estar en su mejor versión. Buscará un impulso de forma antes de una parte importante del calendario. “Obviamente este es un torneo de la lista de deseos para mí”, comentó.
Entre Elisabetta Cocciaretto o la lucky loser Darja Semenistaja saldrá la rival de la cuarta cabeza de serie. Un cruce con la italiana sería una oportunidad para enmendar lo ocurrido en el Qatar Open, donde sufrió una derrota dolorosa ante la campeona del Hobart International.