Mirra Andreeva es una de las pocas estrellas de la WTA que compiten esta semana en el Iasi Open, donde es cabeza de serie y favorita para hacerse con el título en Rumanía, y no pierde el tiempo, ya que su objetivo es pasar el menor tiempo posible jugando antes de los Juegos Olímpicos de la próxima semana.
Andreeva, que competirá en calidad de AIN, también conocida como atleta neutral, por lo que no competirá por Rusia, se deshizo de Noma Noha Akugue en la primera ronda el domingo por la noche por 6-1 y 6-2, y el martes volvió a la pista con una imagen casi idéntica.
Andreeva se impuso a Aliaksandra Sasnovich por 6-1 y 6-3 y se enfrentará mañana a Lea Boskovic por un puesto en semifinales, por lo que el jueves podría estar en la final. Para Andreeva, sin embargo, será un cambio rápido, de ahí que muchas jugadoras hayan decidido no jugar esta semana en Rumanía o la República Checa.
La acción comienza en París el sábado y el sorteo se celebra el jueves, por lo que es factible que Andreeva vuelva a jugar al final del fin de semana. Pero también los partidos son necesarios para algunas, incluida la rusa.
No ha vuelto a jugar desde su decepcionante Wimbledon, donde fue eliminada en primera ronda por Brenda Fruhvirtova, que prometía mucho tras alcanzar las semifinales de Roland Garros. Pero pronto se convirtió en desesperación al ser derrotada estrepitosamente. No ha vuelto a jugar desde entonces, por lo que ha elegido este partido como puesta a punto de cara a los Juegos Olímpicos.
Teniendo en cuenta su trayectoria en Roland Garros y también cómo ha jugado hasta ahora en Iasi, se la podría considerar una de las favoritas de cara a los JJOO. Mañana intentará continuar con esa racha y, con un cuadro bastante favorable esta semana para Andreeva, podría ser una incursión en la conquista del título.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?