Elina Svitolina celebró tras alcanzar una nueva semifinal de Grand Slam —la cuarta de su carrera— después de derrotar a Coco Gauff en los cuartos de final con un contundente 6-1, 6-2. La ucraniana de 31 años buscará ahora disputar su primera final de un grande ante nada menos que la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, el jueves 29 de enero de 2026.
La jugadora de 31 años prolonga un inicio de temporada sobresaliente, que ya es de 10-0 (20-1 en sets). En Melbourne, enlazó su segundo triunfo consecutivo ante una top-10, tras su victoria sobre Mirra Andreeva en octavos, y con el imponente nivel que viene exhibiendo, la experimentada ucraniana mantiene vivo el sueño de un título de Grand Slam.
“Sí, fue un buen día en la oficina. Estoy muy satisfecha con la forma en que he jugado, no solo este partido, sino el torneo en general”, comentó en
rueda de prensa sobre su duelo ante Gauff. “Estoy muy feliz. Me alegra por fin ganar un cuarto de final aquí después de tantos años y tantos intentos. Estar por fin en semifinales en Melbourne significa mucho.”
La ex número 3 del mundo aprovechó al máximo un día complicado para Gauff, que sufrió con la inconsistencia —cometió cinco dobles faltas, ganó solo el 41% de los puntos con su primer servicio y el 18% con el segundo. Además, Gauff terminó con un total de 26 errores no forzados y apenas tres golpes ganadores.
Svitolina reconoció que hay presión extra cuando la rival empieza a fallar. “Añade un poco de presión”, señaló. “Es una sensación buena y mala a la vez porque sientes que tienes la oportunidad de jugar bien y de ganar el partido, pero aún tienes que seguir. Tienes que intentar mantener un buen rendimiento.”
“Creo que jugué bien y lo gestioné bien. Coco es una gran campeona. En nuestros partidos ha sabido remontar un par de veces, estuviera un set arriba o un set abajo. Por mi parte, intenté seguir construyendo, seguir jugando bien y mantenerme realmente concentrada de principio a fin.”
A un paso de la final, pero centrada en el presente
Svitolina está a un solo partido de disputar su primera final de Grand Slam, pero admitió en la rueda de prensa que evita mirar demasiado lejos. “Si soy sincera, no miro tanto hacia adelante. Intento ir paso a paso”, dijo. “Va a ser otro gran desafío. Por supuesto, estoy a un paso de la final, pero para mí es importante centrarme en la recuperación y en los aspectos tácticos que tengo que trabajar mañana. Solo quiero estar lista para un gran reto.”
El desafío en semifinales no será sencillo ante Aryna Sabalenka, doble campeona del Abierto de Australia y finalista en 2025. Se han enfrentado seis veces, con cinco victorias para Sabalenka y solo una para Svitolina, en Estrasburgo 2020. Sin embargo, solo dos de esos seis duelos fueron en pista dura, ambos ganados por Sabalenka.
Si medirse a Sabalenka ya es uno de los retos más complicados del circuito WTA, hacerlo en Melbourne añade una capa extra de dificultad, al ser uno de los escenarios predilectos para la cuatro veces campeona de Grand Slam. Svitolina al menos admitió que, por ahora, todavía no tiene un plan claro para desafiar a la número 1 del mundo.
“Mañana me tomaré tiempo para hablar con mi entrenador sobre algunos aspectos tácticos que necesito trabajar en la pista de entrenamiento”, afirmó. “También tengo un día para recuperarme físicamente. Aunque el partido de hoy duró menos de una hora, aun así te exige bastante físicamente. Para mí, la prioridad será la recuperación y la preparación. Por supuesto, es un gran desafío jugar contra la número uno del mundo.”
Para Svitolina, la clave estará en controlar la potencia y la capacidad de su rival para dominar los intercambios, e intentar proponer un juego agresivo que impida a Sabalenka adueñarse del ritmo del partido. “No es ningún secreto que es una jugadora muy poderosa. Vi un poco de su partido de hoy y estaba jugando un gran tenis”, apuntó Svitolina. “La potencia en todos los aspectos de su juego es su fortaleza.”
“Ha sido muy consistente en los últimos años con todo lo que hace en la pista”, añadió Svitolina. “Por mi parte, tendré que estar preparada para eso e intentar encontrar los pequeños resquicios y las pequeñas oportunidades en su juego. Cuando juegas contra las mejores, tienes que detectar esas mínimas opciones y estar lista para aprovecharlas.”
Experiencia, evolución y la convicción de que esta versión es mejor
La ucraniana es una de las jugadoras con más experiencia del circuito, y quizá una de las más laureadas sin un título de Grand Slam que cuenta con credenciales para perseguir por fin el primero. Ex número 3 y campeona de 19 títulos WTA, incluidos cuatro WTA 1000 y las WTA Finals en 2018, Svitolina considera que, con 31 años, es mejor jugadora que hace siete u ocho años.
“Diría que sí, pero también tengo la experiencia de los años anteriores. No puedo restar mérito a lo que logré entonces. Ganar las WTA Finals y jugar contra grandes jugadoras fue un gran logro para mí”, mencionó. “Sin esos logros, no sería quien soy ahora. Para mí, se trata de encontrar nuevas maneras de ganar. Ahora hay muchísimas jugadoras jóvenes y agresivas, y si no estás en tu mejor nivel, te pueden quitar el partido.”
“Tienes que evolucionar tu juego. Tienes que ser mejor y encontrar lo que te funciona”, añadió Svitolina. “Para mí, se trata de intentar mejorar cada semana porque la evolución del tenis nunca se detiene. Siempre tienes que seguir buscando.”
Una difícil decisión en 2025 que allanó el camino para 2026
En 2025, Svitolina peleaba de cerca por un lugar en el top 10, pero sus últimos torneos del año quedaron muy por debajo de lo esperado. Perdió en sus debuts en el Cincinnati Open y el US Open, y decidió terminar su temporada antes de tiempo, tomándose un descanso para recuperarse y resetear de cara a 2026.
“Fue una decisión difícil por un lado. Pero hablé con mi equipo, con Gaël y con mi familia, y encontramos muchos aspectos positivos”, comentó Svitolina. “Dije antes que si no hubiera parado y hubiera seguido empujando el año pasado, no creo que estuviera aquí ahora. Habría estado exhausta, e incluso no estoy segura de que hubiese estado libre de lesiones. Cuando juegas al máximo nivel y te llevas al límite, es cuando suceden las lesiones y la tensión se vuelve excesiva.”
“Para mí era importante dar un paso atrás, y estoy muy contenta de haberlo hecho. Claro, ahora es fácil decirlo porque los resultados han sido excelentes —ganar Auckland y jugar bien aquí—, pero sigo creyendo que me ayudó. No me arrepiento de haberme tomado ese tiempo.”
La ucraniana ya ha asegurado su regreso al top 10 por primera vez desde 2021 —un año antes de pausar su carrera por el embarazo. La jugadora de 31 años tendrá la oportunidad de seguir escalando posiciones si continúa sumando victorias. Ante Sabalenka, buscará su primera final de un grande este jueves.