Emma Navarro viene de una familia donde el padre es multimillonario. Esta jugadora de 22 años está demostrando esta temporada que su nivel de tenis va más allá del dinero que pueda tener en el banco, así como Jessica Pegula, hija del propietario de los Buffalo Bills, franquicia de la NFL.
Navarro es la tenista que más partidos ha ganado en 2024, la segunda, sólo por detrás de Elena Rybakina. La neoyorquina fue citada recientemente en un reportaje en el que se deshacía en elogios hacia su multimillonario padre, propietario del Charleston Open, y le llamaba "el tipo más inteligente" que conoce.
"Tengo que reconocer el mérito de mi padre", afirma. "Es probablemente el hombre más inteligente que conozco y nos ha dado muchos conocimientos y sabiduría a mis hermanos y a mí a lo largo de los años.
"De hecho, el semestre pasado impartió una clase en el College of Charleston sobre mentalidad y, sí, el mero hecho de nombrar la clase fue intencionado.
"Era una clase muy competitiva. Los chicos le enviaban correos electrónicos durante todo el semestre para intentar entrar, pero sí, me ha enseñado mucho sobre la perspectiva que quiero tener de las cosas, especialmente en la cancha.
"Mi entrenador también me ha enseñado mucho sobre la mentalidad y, como he dicho, la perspectiva que quiero tener, así que son dos tipos muy inteligentes que me han enseñado mucho".
Navarro ha estado participando esta semana en el Abierto de Charleston, donde ha caído hace unos minutos ante la rumana Jaqueline Cristian por 3-6, 7-5 y 1-6.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.