Es justo decir que
Emma Raducanu no ha alcanzado los niveles desorbitados que muchos auguraron tras su increíble éxito en el US Open de 2021. La número uno británica ha vivido una carrera de montaña rusa hasta ahora, con muchos horizontes que resultaron ser espejismos. Si quiere llegar a la cima del deporte,
Tim Henman ha aconsejado a Raducanu que siga una vía similar a la de algunas de esas jugadoras.
2026 ha tenido los mismos altibajos que suelen experimentarse al seguir a Raducanu. Su debut en la United Cup, en la que tuvo a Henman como capitán, se retrasó ligeramente por lesión y su único partido llegó con una derrota ante Maria Sakkari. Una gran sorpresa en los cuartos de final del Hobart International la vio caer de forma llamativa ante Taylah Preston, que en ese momento estaba fuera del top 200 mundial, con Raducanu viajando a Tasmania como primera cabeza de serie.
Una eliminación en segunda ronda del Abierto de Australia fue la gota que colmó el vaso entre ella y el entrenador Francisco Roig, separándose de mutuo acuerdo mientras Raducanu buscaba volver a jugar el tenis que quería. Esto pareció funcionar bajo la supervisión de Alexis Canter, con la británica de 23 años alcanzando la final del Transylvania Open, la primera desde el US Open. Lamentablemente, fue superada por una arrolladora Sorana Cirstea antes de afrontar una dura gira por Oriente Medio, en la que no logró sumar victorias en los dos WTA 1000 de Doha y Dubái.
Dicho esto, una infección en el pecho la frenó para alcanzar un nivel más alto en pista. Ahora en plenas condiciones, Raducanu fija su mirada en un buen desempeño en Estados Unidos con otro par de torneos WTA 1000 listos para ser afrontados con la esperanza de recoger frutos y escalar en el ranking, con
Indian Wells primero. Será su
sexta participación consecutiva en el torneo, lo que lo convierte con diferencia en su competición WTA 1000 más disputada.
Diferencias físicas con las mejores que le cuestan a Raducanu
Henman ya ha trabajado con Raducanu, como se mencionó en la United Cup, por lo que tendrá cierta perspectiva sobre sus fortalezas y debilidades, incluido aquello en lo que podría mejorar.
“Tiene que volverse físicamente más resistente para ser más fuerte y rápida y así competir con las pegadoras más potentes y las mejores jugadoras”, señaló, trazando comparaciones con las mejores del mundo.
“Miras la fisicidad de una (Aryna) Sabalenka, una (Iga) Swiatek, una Coco Gauff, una (Elena) Rybakina, Emma no está en ese nivel. Y hasta cierto punto, por su físico, puede que nunca llegue a ese nivel, pero tiene que recortar la diferencia.”
Las mejores del mundo pueden golpear la bola mucho más fuerte, lo que les da ventaja en pista y aumenta sus opciones de ganar puntos, especialmente en momentos de máxima importancia. Sabalenka y Rybakina presumen de grandes saques y pueden soltar una derecha letal, algo que Raducanu no logra al mismo nivel. Nunca referenciada como una jugadora de potencia, Raducanu es agresiva desde el fondo con golpes más precisos.
Podría llegar a ese nivel si por fin logra asociarse con una entrenadora o un entrenador y mantenerlo durante un período prolongado. Ahora busca a su décimo técnico, aún sin encontrar a alguien con quien quedarse a largo plazo. Canter sigue a su lado en Indian Wells, mientras que también puede recurrir a Mark Petchey entre sus labores de retransmisión para recibir consejos, con el británico acumulando ya dos etapas separadas con ella.
“Trabajé con tres entrenadores en 15 años. Me gustaban la consistencia y la continuidad, pero eso no es lo que hace Emma”, afirmó Henman, señalando las diferencias entre ambos. El ex número uno británico intentó concretar una solución. “Me pregunto si, en ciertos aspectos, le conviene más estar sin entrenador, asumir la responsabilidad y simplemente jugar. No sé qué hará después y probablemente ella tampoco.”
Emma Raducanu compitiendo en el US Open 2025
Anastasia Zakharova será su primera prueba en la segunda ronda de Indian Wells, con Amanda Anisimova como posible cruce en tercera ronda. Además, Raducanu se adentra en el dobles, formando pareja con Elena-Gabriela Ruse y con un sorteo desafortunado ante las terceras cabezas de serie y especialistas en dobles Katerina Siniakova y Taylor Townsend.