Esta vez se trata sin duda de una remontada diferente. "Si no juegas bien, pierdes partidos y como consecuencia caes en un gran agujero, entonces sigues practicando y sabes cómo salir del bache.Hoy en día es una tarea completamente diferente y mucho más difícil".
Al hablar del motivo de su regreso a las pistas, Kerbers declaró que no podía mantenerse alejada del deporte que ama.
Mi mayor motivación es el amor por este deporte, que nunca desaparecerá. A eso se añade el reto de volver a los grandes escenarios del tenis y darlo todo una vez más".
"Me enfrentaré a los mejores jugadores del mundo y mostraré a los aficionados mi mejor tenis. Pero también soy realista. Es un largo camino y sólo estoy al principio".
Kerber ha ganado tres veces el Grand Slam. Ganó el Open de Australia en 2016 al derrotar en la final a la estadounidense Serena Williams, exnúmero uno del mundo, por 6-4, 3-6 y 6-4.
Ese mismo año, Kerber ganó también el US Open al imponerse en la final a la checa Karolína Pliskova por 6-3, 4-6 y 6-4.
Su último gran triunfo llegó en 2018, cuando volvió a derrotar a Williams en la final, esta vez en Wimbledon, en sets corridos conun marcador de 6-3 y 6-3.
Roland Garros sigue siendo el único torneo en el que la estrella germana nunca ha levantado el título.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.