La joven estrella del tenis ruso, Mirra Andreeva, ha dado un salto de calidad enorme desde su actuación en el Open de Australia hasta el momento. Después de ganar su primer WTA 1000 en Dubai, la tenista de 17 años se llevó el trofeo de Indian Wells, mostrando una evolución considerable en su tenis y en su ranking. ¿Tiene lo que se necesita para dar el golpe en Roland Garros?
Después de una excelente temporada 2024, la carismática Mirra Andreeva ha tomado al circuito por sorpresa con meteórico ascenso en lo que va del 2025. Ubicada en la séptima posición del ranking mundial, Andreeva ha logrado escalar 10 posiciones tras sus impresionantes actuaciones que además de los mencionados títulos WTA 1000 consecutivos, incluye una cuarta ronda en Melbourne, donde perdió frente a la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka.
Finalizada la primera etapa del Tour, las canchas rápidas abren paso a la gira de torneos sobre tierra batida, que llega a su clímax con el segundo Grand Slam de la temporada, Roland Garros.
La gema del tenis ruso cuenta con resultados notables en su corta carrera en clay, tanto en la categoría de individuales como también en dobles.
Ya desde muy pequeña, en 2021, había logrado hacer semifinales en El Cairo y en Valencia, jugando en la categoría juniors, mostrando una excelente adaptación a una superficie que a lo largo de la historia ha probado no ser para todo el mundo.
Más cerca en el tiempo, Andreeva siguió demostrando que la tierra batida le sienta muy bien, llegando a lo profundo en numerosos torneos y consagrándose en los eventos ITF de Suiza, España y Francia.
En Roland Garros juniors alcanzó los octavos de final en 2022, siendo aquella temporada la única en la que disputaría el major francés en esa categoría.
Para 2023, el éxito de Mirra y sus continuas mejoras en el ranking le abrieron las puertas para comenzar a ganar experiencia en los torneos grandes. Debutó en el Masters de Madrid donde pasó sin inconvenientes la fase clasificatoria y alcanzó los octavos de final (una locura considerando que apenas había cumplido sus 15 años). En dicha instancia fue otra vez Sabalenka quien mandaría a la pequeña Andreeva a casa en aquella ocasión.
Ese mismo año llegaría su primer experiencia compitiendo en el cuadro principal de Roland Garros. Andreeva arrasaría la fase clasificatoria sin perder un sólo set, y continuaría con esa fenomenal racha hasta enfrentarse a Coco Gauff, en la tercera ronda. La estadounidense sería la vencedora en un duro partido a tres sets, pero la rusa acapararía los flashes gracias a su destacada participación.
La temporada pasada fue la primera en la carrera de Andreeva compitiendo en la máxima categoría en todos los eventos. En tierra, superó su actuación previa en la capital española llegando hasta los cuartos de final del Masters de Madrid, con una seguidilla de victorias frente a rivales destacadas como Taylor Townsend, Linda Noskova, Marketa Vondrousova y Jasmine Paolini, por entonces número 12 del mundo. Ya para este momento, la destreza de Andreeva sobre arcilla era evidente, plantándo cara a cualquier jugadora del Tour.
Aryna Sabalenka fue nuevamente quien la derrotaría, una rival que ha marcado la joven carrera de Andreeva pero contra quien tendría una revancha soñada...
Tras un revés en la primera ronda de Roma, llegaba una nueva edición de Roland Garros. En esta oportunidad, con Andreeva con un lugar asegurado en el cuadro principal, las cosas marcharían de forma inmejorable:
Eliminó a la estadounidese Bektas en primera ronda, a la ex número 1 Victoria Azarenka en la segunda ronda en un verdadero partidazo y a Peyton Stearns en la tercera. En octavos vencería a Varvara Grachova para tener una batalla épica de cuartos de final con quien había sido uno de sus mayores obstáculos: la número 2 del mundo, Aryna Sabalenka.
En un encuentro vibrante, Andreeva se impuso por 6-7, 6-4 y 6-4, registrando su primer victoria frente a una top ten, su primer triunfo frente a la actual n° 1 y su mejor actuación en un Grand Slam. Finalmente, Jasmine Paolini sería la encargada de detener la histórica hazaña de la joven de 16 años en las semifinales.
Su gesta no se detendría allí, ya que sólo dos meses más tarde, la estrella en ciernes se adjudicaría su primer trofeo en el WTA Tour, coronándose como la campeona del Torneo de Iasi, venciendo a la armenia Elina Avanesyan.
En los Juegos Olímpicos de París 2024, Mirra volvería a ser noticia en clay, ésta vez jugando en la categoría de dobles junto a su compatriota, Diana Shnaider. Allí, la dupla sorprendería a todos alcanzando la final del torneo, cayendo en una ajustada final contra las italianas Sara Errani y Jasmine Paolini. A pesar de la amargura de la derrota, Mirra se convirtió en la segunda tenista más joven de la historia en ganar una medalla.
Después de este exhaustivo repaso queda claro que la joven prodigio se lleva espectacularmente bien con la superficie, y no parece tener techo.
Está claro que las máximas favoritas al título en París son sin lugar a dudas la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, y la número 2 Iga Swiatek. Sabalenka tiene la espina clavada del año pasado y llega en excelente forma a la gira sobre tierra. Swiatek ha tenido un comienzo más irregular pero ha dominado el Tour en esta parte del año las últimas cuatro temporadas.
Andreeva ya ha vencido a ambas, ya que este año eliminó a la polaca en Dubai e Indian Wells camino al título. Zheng Qinwen, Jasmine Paolini y Paula Badosa podrían ser rivales complicadas, pero el resto de las top 10 no serían favoritas en un eventual cruce contra la rusa en el Abierto de Francia.
Su servicio continúa mejorando y ha sido uno de los principales factores para ganar sus dos títulos. Físicamente también ha hecho importantes avances y es una jugadora que puede generar peligro tanto de derecha como de revés. Sin lugar a dudas, la actual número 7 del ranking mundial tiene todo lo necesario para superar lo hecho la temporada anterior y sorprender a las máximas favoritas; por lo que no sería descabellado verla nuevamente entre las 4 mejores del torneo y por qué no, pensarla como protagonista de la gran final de Roland Garros.