El presente del tenis estadounidense goza de una excelente forma, especialmente gracias al aporte de Frances Tiafoe. Su padre, Constant, las duras condiciones durante los primeros años de sus hijos, intentando equilibrar largas horas de trabajo con su crianza y entrenamiento, llegando a tener prácticas por la madrugada.
Tiafoe ha sido uno de los puntos brillantes del tenis estadounidense masculino en los últimos años. A sus 26 años, ha alcanzado el número 10 del mundo, el mejor de su carrera, además de ser un fijo en las últimas rondas de los torneos de Grand Slam.
Constant Tiafoe recordaba su asombro ante la rapidez con la que sus hijos se iniciaban en el deporte, hasta el punto de que eran mucho mejores que sus compañeros de entrenamiento.