Dominic Thiem vivió momentos muy duros en su vuelta a la competición tras una lesión, pero nunca perdió la esperanza de volver a su mejor tenis.
El austriaco tuvo momentos en los que pensó si todo merecía la pena y si debía dejar el tenis, pero al final decidió no hacerlo porque siempre sintió un fuego encendido y el deseo de seguir compitiendo. Últimamente está viendo cómo ese esfuerzo se traduce en buenas actuaciones y resultados decentes.
Aún le queda camino por recorrer antes de recuperarse del todo, pero al menos tiene mejor aspecto y así lo ha demostrado en sus actuaciones más recientes.
Durante su estancia en el Masters 1000 de Montecarlo, Thiem admitió: "En el fondo, tenía la sensación de que todavía tengo algo dentro, o al menos quiero intentarlo. Si no hubiera tenido esa sensación, probablemente habría parado. En la superficie parecía que había perdido la esperanza. Pero en mi interior siempre había un pequeño fuego, una pequeña luz".
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?
Dominic Thiem: “Deep inside, there was a feeling I still have something in me, or at least I want to try. If I didn’t have this feeling, probably I would’ve stopped. On the surface it looked like I lost hope.. But deep inside me there was always this small fire, this small light”