Carlos Alcaraz rescató una épica victoria en semifinales del
Open de Australia ante
Alexander Zverev después de 5 horas y 26 minutos de batalla. El español se había llevado los dos primeros sets, pero el alemán respondió con dos tie-breaks sobresalientes para enviar el partido a un quinto set tras más de cuatro horas.
El seis veces campeón de Grand Slam superó problemas físicos en el tercer set —en el que incluso vomitó— y, en la manga definitiva, Alcaraz mantuvo la compostura para cerrar el triunfo por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4), 7-5, remontando un break en contra —cuando se vio 3-5 abajo en el set final. Alcaraz encadenó los últimos cuatro juegos y
selló su lugar en la final.
“Sinceramente, ha sido un partido increíble”, comentó un emocionado Alcaraz en su
rueda de prensa para medios en español. “En ese quinto set, físicamente ya me sentía un poco mejor, y luego llega el primer juego y creo que Sascha juega un juego increíble. Creo que ese nivel le dura tres o cuatro juegos, jugando a un nivel altísimo.”
“Pero la verdad es que, sinceramente, en ningún momento me vi muerto. Siempre pensé que iba a remontar. Se han visto cosas peores, cosas peores he hecho yo, ya he remontado antes, y eso siempre me ha hecho confiar en que iba a volver.”
Inspirado por un precedente legendario
El español recordó a una leyenda: el campeón de 22 Grand Slams y su semifinal contra Fernando Verdasco en 2009 —cuando se impuso tras 5 horas y 14 minutos, camino de su primer título del
Open de Australia.
“Me recuerda un poco a cuando Rafa tuvo aquella gran semifinal en Australia y luego pensó que no iba a poder, y después se derrumba en el quinto set”, comentó Alcaraz. “Creo que en una final de Grand Slam nunca podemos decir que estamos cansados, sino que hay que dar todo lo que está en nuestras manos. El propio partido nos llevará a producir una buena final.”
“No digo hacer lo que hizo Rafa, pero es una forma muy clara de decir que el cuerpo puede aguantar, siempre que la mente tenga las cosas claras.”
Problemas físicos y preocupación visible
El español mostró gestos de problemas físicos hacia el tercer set, y en la retransmisión televisiva incluso se le oyó decir a su equipo que había vomitado, pidiéndoles que le dieran algo para encontrarse mejor.
“Creo que lo he estado hablando con mi equipo, y después de ese cambio de lado vieron que la cara me había cambiado un poco”, explicó el No. 1 del mundo. “Les avisé por si tenía que comer, si tenía que tomar algo para recuperar lo que había echado, y creo que a partir de ese momento es cuando empiezo a tener un poco más de problemas físicos.”
“Al final, llega un momento en el que es tarde, cuando empiezas a sentir el aductor en esa carrera hacia la derecha, que con todo el estrés se ha ido calentando, y el hecho de no verme del todo bien físicamente, pensando si los problemas iban a ir a más, todo lo demás vino después. Pero tenemos que estudiar lo que pasó para que no vuelva a suceder e intentar cuidarnos para la próxima vez que ocurra.”
“Después de eso, con todo el estrés y sin saber qué estaba pasando o si iba a ir a peor, todo vino después. En ese momento, hablé con el fisio y le dije que, cuando corría al lado de la derecha, empezaba a sentir el aductor derecho.
Decidió pedir el tiempo médico. Solo me apliqué el tratamiento durante el cambio de lado y ya está. Una vez más, le expliqué al fisio lo que estaba ocurriendo y él decidió pedir el tiempo médico.”
Rumores de retirada descartados
En un momento del partido, cuando Alcaraz mostraba problemas físicos al inicio del cuarto set, hubo una situación en la que Alcaraz hizo un movimiento hacia la red durante el cambio de lado, en la que por un instante pareció que estaba a punto de retirarse. “No, no. Vi el video y vi a la gente hablando de ello, pero no hubo ni un solo segundo en el que pensara en retirarme.”
“Era por quién iba a pasar primero. A veces le dejo pasar a él primero, a veces él me deja pasar a mí primero. Ese video era solo sobre quién iba a pasar primero. Eso fue todo.”
Un guion de remontada conocido
El jugador de 22 años firmó otra victoria en la que parecía derrotado —recordando la final de Roland Garros, donde remontó dos breaks y salvó tres puntos de partido. Esta vez fue Alcaraz quien se vio sorprendido por la remontada de su rival, pero que finalmente terminó frustrándolo en uno de los mejores encuentros de su carrera.
“Hay algunos momentos en los que parece que me rindo o que no estoy luchando nada. Cuando era más joven, hubo muchos partidos en los que ya no quería luchar o simplemente me rendía”, añadió Alcaraz. “Luego maduré, y odio esa sensación después, pensar, ‘Podría haberlo hecho’, o ‘Podría haber hecho un poco más’, o ‘Podría haber sufrido un poco más’. Ese pensamiento me mata.”
“Así que cada paso extra, cada segundo extra de sufrimiento, cada segundo más de lucha siempre vale la pena. Por eso lucho hasta la última bola y siempre creo que puedo remontar en cualquier situación.”
Duelo final en Melbourne
Este domingo disputará su primera final en Melbourne contra el 10 veces campeón del Abierto de Australia Novak Djokovic. Mientras Djokovic luce un increíble balance de 104–10 en Melbourne (91,2%), Alcaraz alcanza 17 victorias (81%). Por ahora, el cara a cara favorece al serbio por 5–4 (3–2 en Grand Slams, 2–2 en finales).
Su último enfrentamiento fue en semifinales del US Open, donde Alcaraz ganó en sets corridos camino del título, mientras que el triunfo más reciente de Djokovic llegó un año antes, en los cuartos de final del Abierto de Australia.