Después de dar la mayor sorpresa de la primera ronda del dobles masculino en los Juegos Olímpicos de París 2024 derrotando a los cabezas de serie número 1 Simone Bolelli y Andrea Vavassori, Pablo Carreño y Marcel Granollers tenían un nuevo reto complicado en octavos de final. Se tenían que medir a los australianos Matt Ebden y John Peers, ambos especializados en la modalidad desde hace años. Y así lo demostraron, superando a los españoles sin dificultades por 6-2 y 7-5.
Mal primer set de Carreño y Granollers
Los australianos empezaron como una locomotora mientras que Carreño y Granollers tardaron un tiempo en entrar al partido. Esto permitió a la pareja formada por Ebden y Peers romper el saque de los españoles de inicio y ponerse 3-0 arriba de inicio. No bajaron el nivel en ningún momento con el servicio, sin conceder ninguna bola de break y colocándose 5-2. Sobre el saque del número 1 del mundo en dobles, los 'aussies' apretaron y consiguieron apuntarse el primer set en la segunda oportunidad de hacerlo que tuvieron, marcando el 6-2 en el luminoso.
La segunda manga empezó bien para los españoles, con un primer juego donde pusieron en apuros a sus adversarios al resto. Sin embargo, los australianos lo sacaron adelante y respondieron de inmediato, consiguiendo ellos el break en el juego siguiente. Volvieron a ponerse 3-0 arriba pero cuando todo parecía abocado a la derrota, Carreño y Granollers sacaron el orgullo a pasear y remontaron para igualar la contienda.
Con 4-3 para Ebden y Peers, el asturiano y el catalán se vieron obligados a salvar hasta tres bolas de rotura, que le habrían dado a sus contrincantes de cerrar el partido al saque. Ambos dúo mantuvieron a raya a sus rivales con el servicio hasta que los australianos subieron el nivel con 6-5 y fueron capaces de concluir el encuentro al resto.
En cuartos de final, Ebden y Peers se enfrentarán a la pareja ganadora del partido entre los portugueses Nuno Borges, que venció a Rafa Nadal en la final del Bastad Open, y Francisco Cabral y los alemanes Dominik Koepfer, que se medirá a Novak Djokovic en individuales, y Jan-Lennard Struff, para empezar a meterse en la lucha por las medallas.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.