Stan Wawrinka ha entrado en la temporada final de su carrera profesional con un objetivo competitivo claramente definido, pero también con una ambición personal que añade una capa distintiva a su gira de despedida. El jugador de 41 años, que confirmó que 2026 será su último año en el circuito, ha señalado un posible duelo contra
Carlos Alcaraz como una de las experiencias que aún espera vivir.
El enfoque de Wawrinka para este tramo final equilibra rendimiento y perspectiva. Ha optado por estructurar su calendario en torno a la gira europea sobre arcilla, omitiendo el Sunshine Double en Estados Unidos para prepararse en su superficie predilecta. Esa decisión lo llevó al Challenger de Nápoles, donde cayó en su debut tras perder el desempate del tercer set ante Matteo Martineau.
Su calendario inmediato continúa en arcilla, con Marrakech seguido de invitaciones para el Masters de Montecarlo y el Barcelona Open. Estos torneos representan tanto oportunidades competitivas como posibles vías hacia los duelos de alto perfil que aún figuran en su lista personal antes del retiro.
Aunque los resultados siguen siendo parte de la ecuación —incluido el objetivo declarado de acabar el año dentro del Top 100—, la última temporada de Wawrinka también está marcada por motivaciones selectivas. Entre ellas, la posibilidad de medirse a Alcaraz destaca como un encuentro simbólico entre generaciones.
Wawrinka identifica a Alcaraz como “pequeño sueño” en su campaña de despedida
Wawrinka ha sido explícito en su preferencia al hablar de posibles rivales. Tras haberse enfrentado a Jannik Sinner en múltiples ocasiones en los últimos años, señaló a Alcaraz como un desafío más atractivo y aún inédito en esta etapa de su carrera. El atractivo reside no solo en el valor competitivo, sino también en la relevancia de compartir pista con uno de los referentes de la nueva era.
“Si soy sincero, me gustaría enfrentarme a Carlos. He jugado muchas veces contra Jannik, así que me gustaría tener una experiencia diferente”, dijo esta semana en una entrevista con
Spazio Tennis. “Podemos llamarlo un pequeño sueño para este año: sería emocionante estar al otro lado de la red ante un jugador así.”
Esa ambición encaja con el contexto más amplio de la última temporada de Wawrinka, que se desarrolla en un marco de transición generacional en el ATP Tour. Jugadores como Alcaraz han redefinido el techo competitivo, mientras veteranos como Wawrinka transitan la fase final de sus carreras con el foco puesto en actuaciones significativas.
Al mismo tiempo, Wawrinka sostiene que su prioridad sigue siendo su propio nivel más que los cruces específicos. El tres veces campeón de Grand Slam también afirmó que no existe posibilidad de cambiar de opinión sobre el retiro, incluso si logra grandes resultados. “Absolutamente no. Estoy contento con mi nivel y con el hecho de que todavía soy capaz de exigirme al máximo. Ese era mi objetivo para mi última temporada como profesional, y así quiero terminar mi carrera. La idea es acabar el año en el Top 100, y hasta ahora estoy satisfecho con lo que he conseguido.”
Una última temporada guiada por el presente, no por la mirada retrospectiva
Pese al peso simbólico que acompaña a su último año, Wawrinka ha evitado entrar en modo retrospectivo. Sus comentarios reflejan un esfuerzo deliberado por mantenerse anclado en el presente, afrontando cada torneo de forma individual en lugar de encuadrar la temporada como una gira de despedida marcada por hitos o cierres emocionales.
“Para ser honesto, intento no mirar demasiado hacia adelante: por ahora, los próximos torneos todavía quedan lejos”, dijo el ex número 3 del mundo. “En este momento me lo tomo semana a semana y partido a partido. Aún es demasiado pronto para pensar en mañana. Ahora está Nápoles, y ese es el objetivo principal; luego decidiremos con calma los siguientes pasos.”
Esa mentalidad también se extiende a cómo valora su propio legado. Aunque reconoce el orgullo por su carrera, Wawrinka ha indicado que la reflexión llegará más adelante, una vez que se cierre por completo su etapa competitiva. Por ahora, el énfasis se mantiene en la ejecución, la preparación y en sostener el nivel necesario para competir en el circuito.
“Creo que todavía es demasiado pronto para mirar atrás y evaluar lo que he hecho durante mi carrera. Desde mi punto de vista, sé que siempre he intentado ser la mejor versión de mí mismo y dar el máximo posible, disfrutando cada torneo que he disputado. Eso es lo que sé hoy, y estoy absolutamente orgulloso de ello.”