Pocos días después de conseguir lo único que le faltaba en su carrera, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, Novak Djokovic ha demostrado una vez más su lado más humano fuera de la pista, donando una gran cantidad de dinero a causas benéficas.
Según las últimas informaciones, Djokovic ha donado más de 200.000 dólares a causas benéficas. El informe afirma que recibió el dinero del premio después de sus hazañas en los Juegos Olímpicos de París. La estrella nacida en Belgrado completó recientemente su palmarés tras ganar la medalla de oro para su país en los Juegos Olímpicos de París. Derrotó en la final al español Carlos Alcaraz en sets corridos por 7-6 y 7-6. Tras la victoria, Djokovic rompió a llorar de alegría, y era visible lo que ese resultado significaba para él, ya que era el único gran título que faltaba en su palmarés.
La victoria de Djokovic fue aún más especial si se tiene en cuenta que sufrió una grave lesión mientras jugaba en el mismo escenario en el que había ganado la medalla de oro unos meses antes, durante el Abierto de Francia. El actual número dos del mundo se lesionó la rodilla justo antes de empezar el partido de cuartos de final de Roland Garros contra el noruego Casper Ruud.
Esta lesión no sólo le impidió participar en el torneo, sino que también le obligó a someterse a una operación de rodilla que puso en peligro su participación en los próximos megaeventos. Sin embargo, Djokovic no sólo regresó a las pistas poco después, sino que también tuvo actuaciones destacadas. Antes de participar en los Juegos Olímpicos de París, Djokovic jugó en Wimbledon, donde llegó hasta la final. Acabó perdiendo la gran final ante Alcaraz, que se alzó con el título por segundo año consecutivo en sets corridos con un marcador de 6-2, 6-2 y 7-6.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.