Kyrgios, en una historia de Instagram, pidió paciencia a los aficionados y les aseguró que aún le queda "mucho fuego en el tanque".
"A mis millones de fans, supongo que tenemos que ser pacientes", escribió. "Confiad en mí, aún me queda fuego en el tanque, mi cuerpo sólo necesita tiempo para recuperarse y volver. Todo lo que tengo fuera de la pista me va muy bien, estoy deseando volver y hacer una temporada como la última".
La ausencia de Kyrgios fue sin duda un duro golpe en un momento en el que su carrera estaba a punto de despegar tras una impresionante campaña en 2022.
El nacido en Canberra jugó su primera final de Grand Slam -y hasta ahora la única de un grande- el año pasado en Wimbledon, donde fue derrotado por el actual número dos del mundo, el serbio Novak Djokovic, por 4-6, 6-3, 6-4 y 7-6(7-3).
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.