Según el analista de tenis Gill Gross, Carlos Alcaraz no debería dar demasiada importancia a la gira asiática y establece una comparación con Rafael Nadal.
Tras el US Open, el joven español continuó su calendario viajando a Asia para disputar el Abierto de China (ATP 500) y el Abierto de Shanghai (Masters 1000). Tras perder el número 1 mundial en Flushing Meadows, Alcaraz aspiraba a lograr buenos resultados para recortar distancias con Novak Djokovic, que ya había anunciado que no iría a Asia.
A pesar de varias victorias, estos resultados no son los que Alcaraz esperaba. Alcanzó las semifinales del Abierto de China y los octavos de final en Shanghai. En el último episodio de "Monday Match Analysis", el analista de tenis Gill Gross respondió a un aficionado que sugirió que Alcaraz debería reducir su carga de trabajo y limitar su participación en torneos. Sin embargo, Gross no estuvo de acuerdo con esta idea.
"En esta época del año no es tan importante porque no hay ningún Major por el que estés trabajando. ¿Por qué Shanghai es más importante que Roma? Probablemente sea menos importante que Roma", explicó.
"No lo es en la clasificación, no lo es en premios... no lo es en prestigio. Pero si Alcaraz quiere dar lo mejor de sí mismo, si le preguntas '¿Quieres ser el mejor en Roma o en Shanghai?', elegirá Roma".
El analista explicó su postura con el ejemplo de Rafa Nadal, 22 veces campeón de Grand Slam. El español, de 37 años, ha ganado 69 torneos ATP, además de sus títulos de Grand Slam, pero sólo tres de ellos en la gira asiática.
"No hay razón para dar prioridad a esta época del año, si eres Carlos Alcaraz. Quiero decir, mira la carrera que ha tenido Rafa [Nadal], no le ha ido bien después del US Open, básicamente nunca... aún así ha tenido la carrera que ha tenido", añadió Gross.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.