Daniil Medvedev ha puesto fin al debate sobre si robó o no un peluche que pertenecía a Jannik Sinner en la ceremonia de la victoria final del China Open. El número 3 del mundo se enfrentó a Sinner en la final del torneo ATP 500 de Pekín el miércoles 4 de octubre. Antes del partido, Medvedev lideraba su mano a mano por 6-0, pero Sinner logró imponerse al ruso en sets corridos por 7-6(2) y 7-6(2).
Una vez concluido el partido, ambos jugadores recibieron sus respectivos trofeos y un peluche cada uno como recuerdo. Sin embargo, en un vídeo que apareció en Internet tras la ceremonia, se ve a Medvédev metiendo la mano en el trofeo de Sinner y sacando un peluche después del photocall. Luego se aleja, lo que ha llevado a algunos a acusar al joven de 27 años de haberlo robado.
Ambos jugadores se preparan ahora para competir en el Masters de Shanghai, donde Medvedev se enfrentará a Cristian Garin en primera ronda. En su rueda de prensa posterior al torneo, abordó el incidente del peluche, diciendo que, después de todo, el juguete era suyo.
"Era mío. Era mío. Lo que pasa es que nos dieron un juguete a los dos, y él puso el suyo directamente en su trofeo, en la copa, y yo, no quería salir con un juguete en las fotos porque sabía que es una gran foto, así que puse el mío en su copa y me lo llevé", dijo.
Medvédev añadió que estaba sorprendido por la atención que había recibido el vídeo, pero también expresó su diversión por el hecho de que en el clip pareciera que lo había robado. "La verdad es que incluso me sorprendió un poco que hiciera tanto ruido. Pero algunos de los vídeos y fotos son muy graciosos, por la forma en que lo cogí y me fui, pero era mi juguete", continuó.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?
When Medvedev received the plate it came with the plushie. Before the photo, he tossed it into cup to get it out of the shot. That’s just him retrieving it.