Casper Ruud tuvo que emplearse a fondo para superar a Quentin Halys, pero el noruego acabó haciéndolo por 6-4, 3-6 y 7-6(2) y se clasificó para la final del Estoril Open.
Halys encontró algo esta semana en Estoril, llegando hasta la semifinal a pesar de no haber tenido mucho éxito en tierra batida en el pasado. Al jugador francés le gustaron las condiciones de Estoril, que favorecieron su saque durante toda la semana, y hoy ha sido otro de esos días. Hoy ha sido otro de esos días. Ha conseguido 16 aces en el partido, lo que ha dificultado que Ruud se acercara siquiera a una oportunidad de ruptura.
El noruego las tuvo en el primer set y aprovechó una de ellas para llevarse la manga por 6-4. Fue un buen set de Ruud, que esperó pacientemente sus oportunidades y las aprovechó. Halys no lo hizo y esa fue la diferencia. En el segundo, Ruud tuvo que lidiar con algunos problemas físicos que requirieron un tiempo médico fuera de la pista.
Halys se adelantó pronto en el marcador y lo mantuvo durante todo el set con facilidad para llevárselo por 6-3. En el último, los jugadores jugaron un tie-break, ya que ninguno de los dos permitió un solo punto de ruptura en todo el set. Halys aguantó bastante bien, pero se derrumbó en la muerte súbita, lo que permitió a Ruud ganarlo por 7-2.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.