Carlos Alcaraz cayó en una sorprendente semifinal ante Nicolás Jarry en el Argentina Open 2024 por 7-6(2) y 6-3 y quedó desinflado y dolido tras ser derrotado por el chileno. Se esperaba que Alcaraz ganara el torneo con su relativo nivel en comparación con el resto de los jugadores participantes en el torneo.
Jarry se enfrenta ahora en la final a Facundo Díaz Acosta, que se deshizo de Daniel Altmaier, Francisco Cerúndolo, Dusan Lajovic y Facundo Coria. Una estrella de la talla de Jarry frente a un héroe local. Pero Alcaraz pasa ahora al Rio Open y tratará de enderezar el rumbo tras un mal final de semana. Sigue sin ganar títulos desde que ganó Wimbledon y carece de forma para ganar trofeos.
"Ha sido una derrota difícil para mí, me ha dolido mucho. Hay muchas cosas que mejorar. El nivel tiene que subir, he jugado un buen tenis pero lejos de mi nivel real", dijo Alcaraz. "Me he preparado bien, físicamente me encuentro bien. Pero este tipo de derrotas duelen, hay que saber leer mejor los partidos y a partir de ahí seguir adelante, no queda otra".
Pero a pesar de la derrota, ha tomado aspectos para pasar a la segunda parte de su aventura sudamericana sobre tierra batida antes de defender Indian Wells durante el Sunshine Double. "Ha sido un torneo complicado", añadió Alcaraz. "Es el primer torneo sobre tierra batida en mucho tiempo y aunque me he encontrado bien a nivel tenístico, he jugado contra jugadores bastante incómodos".
"Con Jarry era difícil entrar en el partido. He tenido muchas oportunidades que no he aprovechado. Y cuando las desperdicias contra jugadores como Jarry te pasa factura. Ha sido una semana complicada pero me he llevado muchas cosas para mejorar".
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?