La jerarquía en el mundo del tenis masculino está cambiando. El Sunshine Double nos lo ha dejado más que claro. Los jóvenes no tienen miedo y lo demuestran en cada torneo que disputan. Jack Draper se coronó como campeón de Indian Wells con un recorrido espectacular, batiendo a jugadores de la talla de Joao Fonseca, Jenson Brooksby, Taylor Fritz, Ben Shelton, Carlos Alcaraz y Holger Rune en su camino.
Hace apenas unos años, hablábamos de Alcaraz, Rune y Jannik Sinner como "el nuevo Big 3". Esa necesidad imperante de tener que reemplazar a la mejor época de la historia del deporte con las tres mayores leyendas que han cogido una raqueta en una pista: Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Sin embargo, el tiempo nos está diciendo que no siempre va a ser así.
Alcaraz y Sinner ya demostraron el año pasado que eran los nuevos jefes del circuito, conquistando dos trofeos de Grand Slam cada uno. Pero la irregularidad del español y la ausencia del italiano por sanción nos ha demostrado que hay otros jugadores que pueden meterse de lleno en la lucha por dominar el tenis en los próximos años.
De Fonseca llevamos unos meses hablando. Ha ganado las Next Gen ATP Finals y dos títulos en el Challenger Tour, además del ATP 250 de Buenos Aires y de eliminar a Andrey Rublev en sets corridos en la primera ronda del Open de Australia. Es el más joven de todos, tiene 18 años y ya es una auténtica superestrella en su país y la esperanza de Sudamérica en el tenis.
Draper viene mostrando desde el pasado US Open que es uno de los mejores jugadores del mundo, cuando alcanzó las semifinales sin perder un solo set. Su victoria en Indian Wells no ha hecho más que confirmarlo. Ahora tendrá que demostrar que también puede estar preparado físicamente y que estará en disposiciones de encadenar torneos importantes consecutivos llegando a las instancias finales.
El último en sumarse a esta lista ha sido Jakub Mensik. Con su espectacular Miami Open, en el que derrotó precisamente a Draper, Roman Safiullin, Fritz y Novak Djokovic en una final histórico, el checo de 19 años ha llamado con fuerza a la puerta. Ya es uno de los mejores sacadores del circuito y está mejorando mentalmente a pasos agigantados.
Otros nombres que podrían aparecer en el futuro son el de Arthur Fils, cuartofinalista tanto en Indian Wells como en Miami. No son muchos a haberlo conseguido el mismo año con menos de 21 años. El mejor jugador de la generación 2004. También seguimos esperando la explosión de Ben Shelton, que tiene dos semifinales en torneos de Grand Slam. Lo mismo para Lorenzo Musetti, que ya tiene una...
El tiempo nos dirá si todos estos nombres son futuros número 1 del mundo y/o ganadores de Grand Slam. Lo que es seguro es que Draper y Mensik han dado un paso de gigante al conquistar respectivamente el primer Masters 1000 de su carrera. Condiciones y potencial tienen todos, especialmente los tres primeros, pero tendrán que mostrarnos la consistencia y la fortaleza mental.