Amanda Anisimova cayó ante su compatriota Jessica Pegula en los cuartos de final del
Open de Australia el miércoles, y fue evidente durante todo el partido que le costaba gestionar las emociones de la situación.
Anisimova perdió por 6-2, 7-6 a favor de Pegula y se la vio frustrada en la pista mientras intentaba responder al nivel de su rival. La número 6 del mundo WTA cerró el partido en solo una hora y 37 minutos.
El primer set fue de dominio de Pegula, que rompió dos veces el servicio de la número 4 del mundo para tomar una ventaja de 4-1 de inicio. Cerró el parcial por 6-2 en poco más de 30 minutos. Anisimova mostró resistencia en la segunda manga, con ambas intercambiando breaks hasta llevar el set al tie-break. Sin embargo, el desempate volvió a ser de Pegula, que encadenó siete puntos consecutivos para alcanzar las semifinales.
Pero fue en realidad el
arrebato de Anisimova con 5-1 en el tie-break del segundo set lo que llamó la atención, ya que empezó a fingir que lloraba para sí misma en la pista y se emocionó; luego también le gritó a su equipo, algo que se leyó en sus labios como “Decidme algo, solo estáis ahí sentados”, incapaz de gestionar sus emociones en la pista.
Ahora Pegula se medirá a Elena Rybakina, mientras que se termina el camino para Anisimova, a quien muchos veían como posible campeona en esta quincena.