“Siempre es el entrenador el que tiene que irse”: Wim Fissette reflexiona sobre su separación de Iga Swiatek

WTA
sábado, 04 abril 2026 en 20:00
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Wim Fissette abordó el final de su colaboración con Iga Swiatek tras 18 meses de trabajo conjunto, subrayando las realidades estructurales que explican los cambios de entrenador en la élite. En declaraciones a The Athletic, el técnico belga explicó que la decisión siguió un patrón conocido en el deporte de alto nivel, donde las expectativas se mantienen invariables y a menudo se introducen ajustes con rapidez cuando los resultados dejan de estar a la altura de esos estándares.
Swiatek, actualmente número 4 del mundo, afronta la gira de tierra en un momento de transición. Tras su separación de Fissette, recientemente confirmó que trabajará con Francisco Roig, exentrenador de su ídolo Rafael Nadal y quien venía colaborando con el francés Giovanni Mpetshi Perricard.
Se espera su reaparición en Stuttgart, abriendo un tramo crucial sobre una superficie que históricamente ha definido su éxito. Sin embargo, no levanta un título en tierra desde Roland Garros 2024, y la misión en 2026 será recuperar su lugar como la “Reina de la Tierra”. Con la ayuda de Roig, Swiatek espera encontrar en su superficie predilecta el impulso necesario para volver a ser la jugadora dominante del circuito.
Para Fissette, el desenlace no fue inesperado. En la última década, se ha forjado la reputación de ser uno de los entrenadores más experimentados del circuito WTA, trabajando con múltiples campeonas de Grand Slam como Kim Clijsters, Angelique Kerber y Naomi Osaka.
Su historial incluye guiar a jugadoras a títulos de Grand Slam y ayudarles a transitar etapas distintas de sus carreras. Esas experiencias moldearon su lectura de la situación. En la cima, los resultados están íntimamente ligados a las expectativas, y cuando estas no se cumplen, el entrenador suele ser el primero en ser reemplazado.

“Algunos equipos sienten que algo debe cambiar”: dinámicas de equipo bajo presión

Fissette describió la toma de decisiones como un proceso que varía según el equipo, especialmente bajo presión. Algunos entornos se mantienen estables en periodos complicados, mientras que otros se mueven rápido hacia el cambio como forma de redefinir el rumbo. “Hay equipos que pueden mantenerse muy tranquilos bajo, digamos, condiciones difíciles. Otros sienten que algo debe cambiar.”
También señaló un patrón constante en el deporte profesional, donde la responsabilidad suele recaer en el entrenador al margen del contexto más amplio. “Como en cualquier deporte, siempre es primero el entrenador el que tiene que irse. En el más alto nivel, esto forma parte del trabajo. Hay que aceptarlo.”
Las expectativas en torno a Swiatek no hicieron más que amplificar esa realidad. Cuando Fissette se incorporó a su equipo a finales de 2024, se integró en un proyecto ya definido por un éxito sostenido y estándares internos muy altos. “Fueron casi imbatibles durante unos años. Las expectativas van a ser altísimas. Cada derrota va a doler más.”

“Era imposible hacerlo mejor”: un proyecto complejo con grandes expectativas

Fissette reconoció desde el principio que el desafío sería mayúsculo, no por carencias, sino por el nivel que Swiatek ya había alcanzado. Mejorar a una jugadora en esa etapa exige ajustes incrementales antes que cambios estructurales, lo que puede dificultar la medición del progreso.
“Era consciente de las dificultades de este proyecto. Era imposible hacerlo mejor. Aun así, me alegró asumir el reto y estoy satisfecho con lo que conseguimos. Iga es una jugadora y una atleta extraordinaria.”
La comunicación también desempeñó un papel en el proceso. Como único miembro no polaco del equipo, Fissette operaba en un entorno lingüístico y cultural distinto, lo que añadió otra capa a la relación laboral. “Cada palabra que digo es nueva para ella. Por respeto a Iga, no quiero profundizar en eso.”
Más allá del contexto inmediato, Fissette encuadró la situación en un debate más amplio sobre el desarrollo de las jugadoras, en particular cómo las élites responden a los contratiempos y a la evolución de su juego.
“Si miras a las mejores jugadoras del mundo en los últimos 20 años, es: ‘¿Cómo puedo aprender para mejorar y desarrollarme?’”, explicó el entrenador belga. “Especialmente tras las derrotas, fue difícil centrarse en el desarrollo en lugar de decir: ‘Sigamos intentando lo que venía funcionando.’”

“Vuelve con gente conocida”: regreso a estructuras familiares

Fissette también destacó la tendencia de las jugadoras top a apoyarse en estructuras conocidas en fases más complejas. Las relaciones de largo recorrido dentro de un equipo pueden ganar peso cuando fluctúan los resultados.
“Lleva muchos años trabajando con las mismas personas, y ha sido súper exitosa durante años”, dijo Fissette. “Es normal que, en, digamos, momentos de desafío, vuelva con esa gente o quizá les pida más.”
Mientras Swiatek se prepara para volver a la tierra en Stuttgart, el foco regresa al rendimiento. En 2025 afrontó la presión de defender un volumen significativo de puntos y títulos —incluidos dos WTA 1000 y Roland Garros—. Esta vez no defiende trofeos, y la gira de arcilla representa una oportunidad para sumar una gran cantidad de puntos y volver a conquistar títulos que puedan reconstruir su confianza para el resto de la temporada.

Iga Swiatek – Temporada de tierra batida 2025

TorneoRondaRivalRanking de la rivalMarcador
Stuttgart OpenCuartos de finalJeļena OstapenkoN.º 243-6, 6-3, 2-6
Madrid OpenSemifinalCoco GauffN.º 31-6, 1-6
Italian OpenTercera rondaDanielle CollinsN.º 151-6, 5-7
Roland GarrosSemifinalAryna SabalenkaN.º 26-7(1-7), 6-4, 0-6
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