Madison Keys firmó su recorrido más convincente de la temporada 2026 hasta la fecha en el
Charleston Open, alcanzando las
semifinales tras remontar ante Belinda Bencic por 4-6, 6-3, 6-2. La estadounidense, actualmente número 18 del ranking WTA, ajustó su planteamiento tras un primer set complicado y fue tomando el control del partido de forma gradual.
Es su primera presencia en semifinales este año, un paso notable tras un inicio de 2026 relativamente discreto en cuanto a semanas largas. Aunque se ha mantenido dentro del Top 20, los resultados no se habían traducido del todo en regularidad entre torneos, lo que convierte esta semana en
Charleston en una referencia importante de cara a la gira de tierra batida.
Su camino hasta las últimas cuatro había estado controlado hasta ese punto. Keys superó a Donna Vekic y Anna Bondar en sets corridos, mostrando solidez desde el fondo sobre la green clay antes de afrontar una prueba más exigente ante Bencic, ex campeona del torneo y una jugadora cómoda absorbiendo ritmo.
Ese contexto hizo más relevante la remontada, especialmente por cómo empezó el encuentro. Tras sufrir para imponer su juego de inicio, Keys fue encontrando soluciones, tanto tácticas como mentales, para inclinar el duelo a su favor.
Un ajuste a mitad de partido cambia el rumbo
La clave del giro estuvo en cómo Keys encaró los peloteos. En el primer set intentó mandar de forma rápida, pero ese enfoque favoreció las virtudes de Bencic, que pudo redirigir la potencia y dominar los intercambios desde el fondo.
Keys identificó el patrón al inicio del segundo parcial y ajustó dando un paso atrás, eligiendo mejor los momentos y construyendo los puntos con más paciencia. “Creo que se trató de tener mejores tácticas”, dijo la ex campeona del Australian Open. “En el primer set, intenté pegarle demasiado rápido a través de ella, y me ganaba con mi propio ritmo. Así que decidí aflojar un poco y ser más inteligente a la hora de inyectar velocidad. Me ayudó a construir mejor el punto y a tomar la iniciativa en los peloteos.”
Más allá del cambio técnico, Keys se mantuvo conectada en todo momento, incluso en juegos ajustados donde el impulso podía escaparse. Esa constancia resultó clave cuando el partido entró en una fase más física y táctica.
“Hoy especialmente, cuando juegas contra alguien como Belinda, todo puede irse muy rápido. Me repetía que siguiera metiéndome en los juegos. Incluso si vas 0-30 o 15-40, nunca sabes cuándo puede cambiar la inercia y puedes rascar uno o dos juegos.”
Disciplina y control en los puntos clave
Keys también señaló su disciplina como factor decisivo, en particular en la recta final, donde evitó excederse y se mantuvo fiel a los patrones que la habían devuelto al partido.
Su selección de golpes fue más medida, sobre todo ante los intentos de Bencic de avanzar y acortar los puntos. En lugar de forzar ganadores, se centró en construir las aperturas correctas. “Fue sobre todo alivio. Ella estaba subiendo a la red y sabía que tenía que golpear lo suficientemente bien para pasarla. Pero también me dejó muy contenta mi disciplina y solo intentar jugar de la manera adecuada.”
Ese equilibrio entre agresión y control no siempre ha sido constante en su juego, pero en Charleston ha sido más evidente. También refleja un enfoque algo más estructurado de los partidos respecto al inicio de la temporada.
“Personalmente, me gusta centrarme en mis fortalezas. Pero a veces se trata de entender cómo tus fortalezas pueden hacer daño a tu rival en un emparejamiento específico. Prefiero centrarme en mí misma porque es lo único que puedo controlar.”