La No. 6 del mundo
Jessica Pegula volvió recientemente a referirse a aquella peculiar rueda de prensa que ofreció hace unos años en el US Open 2022, cuando compareció ante los medios tras perder con Iga Swiatek en los cuartos de final mientras bebía una cerveza. Las imágenes llamaron de inmediato la atención del mundo del tenis y siguen siendo memorables hasta hoy.
En ese momento, la estadounidense explicó que, tras la derrota en cuartos, tenía que someterse a un control antidopaje y que la cerveza le ayudaría a ir al baño más rápido. Pegula ya estaba firmemente establecida entre la élite de la WTA, alternando grandes actuaciones en los torneos importantes con el desgaste físico y emocional de un calendario implacable.
Aquella escena de la cerveza se volvió simbólica para muchos: elogiada por algunos como refrescantemente humana, criticada por otros como descuidada. Pegula ha rechazado desde entonces esa interpretación, explicando que esos momentos nunca tuvieron que ver con una costumbre ni con falta de disciplina. “Vale, quiero decir, es gracioso: la gente piensa que estoy bebiendo todo el tiempo”, dijo Pegula durante una reciente aparición en
The Changeover podcast. “No bebo tanto. De verdad que no.”
Subrayó que esas situaciones eran puntuales y totalmente contextuales. Para Pegula, la capacidad de resetear mentalmente tras tramos extenuantes importaba más que las apariencias, especialmente en periodos en los que cuerpo y mente eran llevados al límite.
“Cuando llevas tu tercera semana en Asia y China, y había jugado como ocho partidos a tres sets seguidos, me tomaba una cerveza al final del día”, explicó. “A veces pienso: ¿sabes qué? Esto me va a dar un poco de paz mental. No me da miedo hacerlo.”
“He aprendido de verdad que hay que disfrutarlo”
Pese a la atención que recibieron esos momentos, Pegula dejó claro que la disciplina siempre ha sido central en su carrera. Se describió como muy estructurada, señalando que cualquier desviación de la rutina solo llegaba tras un esfuerzo físico sostenido y un gran desgaste mental. En ese sentido, la elección nunca fue impulsiva, sino calibrada frente a su compromiso con el rendimiento y la longevidad.
También apuntó a su perspectiva en evolución, influida en parte por su entorno de trabajo y por madurar en el circuito. La prioridad, explicó, ha virado hacia el disfrute y la sostenibilidad, reconociendo lo rápido que pasan las temporadas —y las carreras— al máximo nivel.
“Creo que siempre he sido muy buena siendo súper disciplinada, pero también he trabajado muy duro”, dijo Pegula. “A veces es como: esto apesta; me voy a tomar una cerveza. Está bien. No creo que personalmente vaya a alterar nada en el futuro, en ese momento.”
“Creo que he aprendido de verdad que hay que disfrutarlo”, añadió. “Y especialmente a medida que me he hecho mayor, te das cuenta de que todo va muy rápido.”
Qué viene ahora para Pegula
Pegula compitió esta semana en el
Brisbane International, donde firmó una sólida trayectoria hasta semifinales, derrotando en el camino a jugadoras como Kalinskaya, Yastremska y Samsonova, antes de caer de forma sorprendente ante la ucraniana Marta Kostyuk.
La estadounidense tuvo un arranque especialmente errático, con Kostyuk ganando los nueve primeros juegos consecutivos. Aunque la jugadora de 31 años logró reagruparse al final, no pudo recuperar en el set inicial, y Kostyuk terminó sellando un triunfo por 6-0, 6-3 para asegurar
su lugar en la final.
El próximo reto de Pegula será el
Adelaide International a partir del lunes, donde partirá como primera cabeza de serie en un cuadro que también incluye a Mirra Andreeva, Madison Keys y Belinda Bencic. Será su último torneo de preparación antes del Abierto de Australia, donde Pegula defiende la tercera ronda que alcanzó en 2025, cuando fue eliminada por la gran sorpresa serbia Olga Danilovic.