Iga Swiatek llegaba al Miami Open como ganadora de Indian Wells y buscando repetir la hazaña que consiguió en 2022 de conquistar el Sunshine Double completo el mismo año, algo que solo han hecho en más de una ocasión Steffi Graf, Roger Federer y Novak Djokovic. Sin embargo, su camino se ha quedado en los octavos de final después de caer sorprendente y contundentemente ante Ekaterina Alexandrova por 6-4 y 6-2.
Desde el principio del partido, Alexandrova se puso por delante con un tempranero break en su primera oportunidad. La rusa no dio muchas oportunidades con su saque e incluso presionó a Swiatek para lograr una segunda ruptura, pero la polaca no cedió. No obstante, la temprana rotura fue suficiente para que Alexandrova se adjudicara el primer set por 6-4.
El primer set estuvo igualado, con Swiatek con un 69% de porcentaje de primeros saques y ganando el 71% de ellos, frente al 56% de Alexandrova, que ganó el 75%. La rusa fue más efectiva en las devoluciones de segundo servicio, ganando el 55% frente al 44% de Swiatek.
El segundo set comenzó con Swiatek defendiendo su saque, pero entonces cayó en una racha negativa, cometiendo varios errores no forzados que no son habituales en la 4 veces campeona de Grand Slam, y Alexandrova ganó consecutivamente 5 juegos para tomar una abrupta ventaja de 5-1.
No hubo tiempo para la reacción de la número 1 del mundo, que defendió su saque por última vez antes de que Alexandrova cerrara una actuación increíble con su saque por 6-4 y 6-2 para su segunda victoria contra Swiatek. En cuartos de final, se enfrentará a Jessica Pegula (nº 5), que derrotó a su compatriota Emma Navarro (nº 20) por 7-6(1) y 6-3.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.