Iga Swiatek ha sufrido más de lo que parecía que lo haría en un principio, pero se ha clasificado para las semifinales del Open de Canadá tras superar a la estadounidense Danielle Collins por 6-3, 4-6 y 6-2.
Empezó muy fuerte el partido, poniéndose hasta 5-1 y saque para cerrar el primer set. Sin embargo, Collins volvió hasta el 5-3, pero en la segunda oportunidad de cerrar la manga que tuvo con el servicio, no la desaprovechó y la concluyó por 6-3.
El segundo set tuvo un comienzo parecido, ya que rompió el saque de Collins en la primera oportunidad que tuvo. Pero esta vez el desarrollo fue diferente, ya que la estadounidense volvió y ambas intercambiaron los juegos hasta llegar al 5-4. Swiatek no pudo mantener su servicio y perdió la manga por 4-6.
En el tercer y decisivo set, la número 1 del mundo volvió a conseguir un break tempranero, que mantuvo hasta el final, incluso logrando otro, que le permitió cerrar el partido con un 6-2 final, en la tercera ocasión que tuvo.
En semifinales tendrá una muy dura rival, ya que se enfrentará a Jessica Pegula, que viene de derrotar una de las jugadoras más en forma del circuito, su amiga y compañera de dobles, Coco Gauff.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.