El número 1 del mundo demostró una vez más su poderío para avanzar a cuartos de final con una remontada ante el jugador polaco, sellando finalmente la victoria en el tie-break del tercer set.
El bicampeón del Grand Slam empezó perdiendo el primer set por 3-6, pero logró llevar los dos siguientes a sendos tie-breaks. En el tercer set, se encontró con una remontada de Hurkacz cuando iba ganando 5-2, pero se recuperó y acabó imponiéndose por 3-6, 7-6(2), 7-6(3).
"Sinceramente, no sabía lo que había pasado. Empecé a sentirme mal en ese momento", dijo Alcaraz.
"No me sentía bien en mis tiros. No sabía qué había pasado. Pero lo que pensaba era mantener la calma, intentar encontrar la manera de superar los problemas y volver a encontrar las buenas sensaciones. Creo que con 5-6 saques empecé a sentirme mejor".
La joven estrella de 20 años mencionó que los mejores jugadores se esfuerzan por jugar bien en cada partido hasta el último punto:
"Los grandes jugadores tienen esa sensación de encontrar la manera de seguir vivos e intentar acabar bien el partido.
"En los momentos difíciles tienes que creer en ti mismo y en tu estilo, tienes que ir a por todas, no importa si ganas o no. Tienes que jugar lo mejor que puedas en esos momentos. En los tie-breaks lo he hecho muy bien, y por eso he conseguido la victoria".
El número 17 del mundo volvió a sufrir una derrota en un partido de Masters 1000 ante Alcaraz, ampliando la ventaja del español a 2-0 en su historial de enfrentamientos directos. En su anterior enfrentamiento en las semifinales del Miami Open 2022, Alcaraz se aseguró la victoria con dos impresionantes tie-breaks, que dieron como resultado un marcador de 7-6(5), 7-6(2).
El primer cabeza de serie se enfrentará ahora al estadounidense Tommy Paul, duodécimo cabeza de serie del torneo, que previamente derrotó a los argentinos Diego Schwartzman y Francisco Cerúndolo, así como a su compatriota Marcos Giron.
El historial entre Alcaraz y Paul está empatado a 1-1, con la victoria del estadounidense en el Abierto de Canadá de 2022. En aquella ocasión, clasificado con el número 34 del mundo, Paul sorprendió a Alcaraz en la segunda ronda con un marcador de 6-7, 7-6, 6-3.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.