La primera se enfrenta a la tercera de la clasificación en la semifinal inaugural, pero no es Elena Rybakina, sino Jessica Pegula, que ahora es la número tres del mundo y que, al igual que Iga Swiatek, ha sido el modelo de la regularidad este año en el circuito de la WTA. Sólo este dúo ha alcanzado más de 10 cuartos de final y, en el caso de Pegula, ha sido en 13 torneos disputados, lo que significa que, a pesar de no convertirlos en títulos, siempre está en la parte final de los eventos.
Anoche superó a Coco Gauff, su íntima amiga y compañera de dobles, y ahora tendrá la vista puesta sin ningún tipo de conflicto de intereses en Swiatek. La propia Swiatek frenó la embestida, aunque en tres sets, de Danielle Collins, pero en ocasiones se ha mostrado vulnerable, incluida contra Karolina Muchova antes del retraso por lluvia. ¿Podrá Pegula aprovecharse de ello?
Su cara a cara, sin embargo, sugiere, como era de esperar, que Swiatek será la gran favorita con un 5-2 a favor. También ha ganado en la mayoría de los grandes encuentros, incluida la final de Doha este año, el US Open el año pasado, con Pegula ganando una vez en 2019 y en la United Cup. Pero, ¿podrá por fin darle la vuelta a la tortilla?
Elena Rybakina quedó destrozada tras su encuentro de cuartos de final contra Daria Kasatkina. Con una victoria por 5-7, 7-5 y 7-6, la jugadora de 24 años ha dado un paso más hacia una final de infarto contra su rival por el número tres del mundo, Pegula, o contra una de las tres grandes de la WTA, Swiatek.
El hombro se le sigue resistiendo, lo que podría aprovechar su rival. Se trata de Liudmila Samsonova, que a pesar de su elevado estatus sigue pasando desapercibida en términos de elogios. Así lo hizo al impedir el partido entre Aryna Sabalenka y Elena Rybakina. También tuvo que jugar dos partidos en un día, a diferencia de Rybakina, ya que se impuso por 6-4 y 6-4 a Belinda Bencic después de que la suiza volviera a lesionarse contra Petra Kvitova, pero aun así salió a luchar.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?