Las condiciones meteorológicas prevalecieron en el duelo de
Emma Raducanu contra
Camila Osorio en el
Hobart International, con el marcador fijado en 6-3 2-4 a favor de la ex campeona del US Open y la conclusión prevista para mañana.
Fue un final frustrante para lo que se perfilaba como un partido muy competido y atractivo para el público australiano, que observaba expectante mientras la noche caía sobre la isla de Tasmania. Por desgracia, también lo hicieron las condiciones de humedad y lluvia, con el juego suspendido en dos ocasiones mientras las jugadoras esperaban con paciencia la luz verde.
Ahora mismo está en rojo, con unas condiciones que parecen empeorar. Al final, se tomó la difícil decisión de cancelar la jornada, con
Raducanu y
Osorio preparadas para continuar su batalla mañana.
La lluvia provoca la interrupción del partido entre Raducanu y Osorio
Ambas buscaban la ventaja temprana para tomar el control del partido. La primera cabeza de serie encadenó cuatro puntos para romper, pero vio cómo su ventaja se desvanecía al instante cuando Osorio reaccionó y niveló de inmediato. Nada que lamentar para Raducanu, que logró un tercer break consecutivo antes de por fin mantener su saque con el duelo empezando a asentarse.
Raducanu se vio en una situación complicada cuando su rival tomó una ventaja de 0-40. Corría peligro de volver a la casilla de salida, pero encontró la calidad en el momento justo para salvar tres bolas y después quedar a una del set. Le costó cerrarlo, pero finalmente lo consiguió al resto.
Esperaba encarrilar el partido sin sobresaltos, pero la jugadora de 24 años iba a ponérselo muy complicado. Se produjo casi una réplica de los tres primeros juegos, pero esta vez fue Osorio quien consolidó los breaks con un turno de saque ganado. Luego rompió en blanco, desplegando un tenis agresivo e intimidante con el que Raducanu tenía problemas para lidiar.
El partido, sin embargo, empezó a verse interrumpido por la lluvia, un riesgo en Hobart por su ubicación costera. Hubo algunas paradas breves antes de que Raducanu recuperara uno de los breaks, respondiendo a un juego en blanco en contra con otro igual para poner el 4-2. Estaba 15-30 abajo ante la colombiana, que tosía, cuando la jueza de silla tomó la decisión ejecutiva de detener el partido temporalmente y esperar a que escampara.
Volvieron para un total de tres puntos, con 40-40, antes de que la lluvia regresara. Las jugadoras buscaron refugio por segunda vez y ya no volvieron a pista al arreciar el aguacero. Al final, se dio por concluida la jornada, una amarga decepción y mala suerte para el público, que disfrutaba de un emocionante encuentro con más dosis de drama e historias por contar. Se culminará en el orden de juego de mañana, y el partido siguiente entre Magda Linette y Oksana Selekhmeteva también deberá reprogramarse.