Simona Halep sigue a la espera de una vista por dopaje tras dar positivo por roxadustat en el US Open del año pasado.
En declaraciones a Tennis Majors, Halep reitera su inocencia y se muestra frustrada ante la duda de si su audiencia, prevista para finales del mes que viene, tendrá lugar realmente.
"A sabiendas, no he tomado ninguna sustancia prohibida", declaró a TennisMajors en una entrevista publicada el jueves. "Soy una gran defensora del deporte limpio y siempre he estado en contra del dopaje. Al principio no tenía ni idea de dónde procedía esta sustancia".
"El siguiente paso es una audiencia a finales de mayo, el día 28, pero es muy frágil porque la ITF dijo que también podrían cancelarla", añadió Halep. "Si hacen eso, habrán pasado casi ocho meses desde que he sido suspendida provisionalmente por primera vez y creo que no es justo pasar ocho meses sin ni siquiera ser juzgada por el tribunal".
"Hace siete meses que me suspendieron provisionalmente aunque tengo todas las pruebas desde diciembre. No pido un trato especial. Sólo pido que se me juzgue. ¿Cuánto tiempo más va a durar esto?", continuó. Su carrera está ahora en suspenso y, para Halep, teme lesionarse mientras dure su tiempo fuera de las pistas.
"Una jugadora suspendida provisionalmente tiene derecho a una audiencia rápido. Todo lleva mucho tiempo. Pedí a la ITF que me levantara la sanción para poder jugar, pero también me lo denegaron. Tengo muchas ganas de volver a jugar porque me encanta este deporte y quiero volver a disputar los grandes títulos", siguió explicando la tenista rumana.
"He trabajado toda mi vida para esto. A esta edad (31 años), es muy duro perder días, semanas y meses. Te asustan las lesiones. Cuando no tienes partidos oficiales, es más arriesgado. Cuando el tiempo pasa así, es más difícil volver", sentenció.
Periodista y escritor en tenisaldia.es, donde tengo la suerte de trabajar junto a un extraordinario equipo de compañeros de diferentes lugares del mundo, y aprender cada día para ser mejor profesional. Como le dijo Apollo Creed a Rocky Balboa, 'No hay ningún mañana'. Desde que vi esa película intento aplicar esa frase como una valiosa lección de vida. Nacido y criado en las calles de Madrid, España, donde crecí viendo la pasión de Nadal, la elegancia de Federer y la determinación de Djokovic, y a los tres pelearse por ser el mejor tenista de la historia del tenis masculino, y a Serena Williams convertirse en una de las deportistas más grandes de todos los tiempos ¿qué más se necesita para amar este deporte?