Emma Raducanu ha anunciado cambios en su calendario personal de cara a la temporada 2026, en la que aseguró que espera disputar menos torneos para salvaguardar su estado físico. La ex campeona del US Open confía en mantenerse sana y libre de lesiones, tras regresar por fin al top 30 y conseguir condición de cabeza de serie para el próximo Abierto de Australia.
Y es que a la número 1 británica le ha llevado mucho tiempo redescubrir su forma física y, desde su primer título de Grand Slam, ha tenido dificultades para sostener el ritmo competitivo. Durante 2025 disputó los 10 WTA 1000 del año, algo que logró por primera vez en su carrera, tras haber entrado en solo 11 cuadros principales en las últimas tres temporadas.
Para Raducanu fue una temporada con grandes resultados, accediendo por primera vez a los cuartos de final de un WTA 1000 —logrado en el Miami Open— y alcanzando un balance de 28-22 en el año, con más triunfos que nunca en una sola temporada y un total de 50 partidos, muy por encima de los 36 de 2022 y 2024 (sin considerar 2023, cuando la cirugía le permitió disputar apenas 5 torneos en el año).
“Diría que el año que viene espero jugar menos de lo que jugué este año”, comentó Raducanu en una reciente
entrevista con la BBC. “Pero también creo que es importante incorporar trabajo físico en mis calentamientos, para que no sean solo las sesiones específicas de fitness. Hay que intentar introducir tanto como se pueda para la salud general del cuerpo; poco y a menudo es lo que más me ha ayudado.”
Estabilidad en el equipo técnico y preparación de pretemporada
La ex número 10 del mundo parece haber encontrado calma en su actual equipo de trabajo, con Francisco Roig al frente —ex entrenador de Rafael Nadal—, con quien trabajó durante la segunda parte de 2025 y que continuará como entrenador de Raducanu el próximo año. “Creo que eso es lo más especial. Se necesita muchísimo trabajo y muchos días para llegar a donde queremos estar. Disfrutar de cada día y poder verlo con una perspectiva bastante sana es muy importante.”
Raducanu ha concentrado su pretemporada en Londres y, por primera vez en varios años, podrá pasar la Navidad en casa. En temporadas anteriores, la londinense viajaba antes de Navidad hacia la gira australiana, preparando con antelación el inicio del curso. “Es la primera Navidad que pasaré en el Reino Unido desde el Covid, así que eso me emociona, porque el calendario arranca una semana más tarde, de lo cual estoy muy agradecida”, dijo. “Eso significa que podré estar con mi familia por primera vez en un tiempo, y es algo muy especial. Por supuesto, el circuito es increíblemente exigente y, cuando arrancamos, estamos fuera durante mucho tiempo.”
Construyendo consistencia y apuntando a 2026
La jugadora de 22 años destacó que se siente satisfecha con los logros de la temporada 2025, en la que, aunque no volvió a acercarse a un gran título, encontró consistencia para avanzar rondas de forma sostenida a lo largo del año. Su mejor resultado fue la campaña a semifinales del WTA 500 DC Open, donde terminó cayendo ante Anna Kalinskaya. Fue la primera vez que Raducanu alcanzó la semifinal de un torneo de nivel WTA desde que conquistó el US Open.
“Me siento bastante contenta con cómo van las cosas dentro y fuera de la pista. Estoy en un lugar bastante bueno”, comentó la número 28 del mundo. “Creo que, pese a cualquier desafío que he afrontado con el pie o la salud al final de la temporada, me siento en un buen lugar, y estoy retomando el trabajo en el gimnasio, para empezar.”
Raducanu anunció que está lista para dar el siguiente paso en la campaña venidera. Comenzará el año disputando la United Cup junto a Jack Draper, y luego viajará al WTA 250 de Hobart como segunda cabeza de serie, y seguirá un cuadro con Elise Mertens, Iva Jovic, Eva Lys, entre otras. “Me siento bastante relajada de cara al próximo año, lo cual es un buen punto de partida. Estoy orgullosa de la temporada que he hecho y del progreso que he logrado.”