En los últimos días, el tema de conversación ha girado en torno a la privacidad de los jugadores entre bastidores después de que se grabara a
Coco Gauff intentando buscar un lugar tranquilo antes de estrellar su raqueta contra el suelo. Los jugadores han expuesto su postura, con el dos veces campeón de Grand Slam Pat Rafter explicando que ya existe un lugar privado: el vestuario.
Gauff completó ese desahogo tras una actuación pésima en una derrota por 6-1, 6-2 ante Elina Svitolina en los cuartos de final del
Open de Australia. Su servicio volvió a ser atacado, mientras que una derecha errática provocó que su habitual altísimo nivel se desplomara al no lograr entrar en el partido.
Después, presa de la furia y la frustración, se fue entre bambalinas para encontrar lo que pensó que era un lugar donde soltar algo de vapor, cargándola contra
su raqueta, que se llevó todo el golpe de un martillazo de Gauff. Se emitió en televisiones de todo el mundo antes de volverse muy viral en redes sociales.
Habló de ello en su
rueda de prensa. “Tengo un problema con la retransmisión”, afirmó. “Intenté ir a un lugar donde pensé que no había cámara, porque no me gusta romper raquetas. Fui a un sitio donde creí que no lo emitirían, pero obviamente lo hicieron. Quizá se puedan tener algunas conversaciones.”
No solo ella, la número dos del mundo
Iga Swiatek también fue rápida en compartir su opinión sobre esta situación. “La pregunta es, ¿somos tenistas… o somos animales en el zoo a los que observan incluso cuando hacen caca, sabes? Vale, eso fue exagerar, obviamente, pero no estaría de más tener algo de privacidad.”
Rafter opina
El ex número uno del mundo pidió a los jugadores ser más inteligentes y buscar un lugar donde no haya cámaras. “Bueno, hay un espacio seguro… y ese es tu vestuario si quieres descargar”, dijo en el programa Jase & Lauren de Nova FM el jueves. “No pueden tener realmente cámaras allí, ¿o sí?”
No es que romper una raqueta sea algo malo a ojos del australiano, que considera que es una gran forma de liberar frustración y rabia. “(De hecho) le dije a una de las jugadoras que también está bien soltar la emoción en la pista”, señaló. “Porque si te estás frustrando mucho, y a ella (Gauff) le estaban dando una paliza… simplemente no encontraba la manera de volver… entonces deja salir esa frustración. A veces, al final del primer set, destroza (una raqueta) y eso despeja todo.”
Aunque sea un buen método, hacerlo todo el tiempo no es la mejor opción. “Para mí (en mi carrera), era un reinicio”, así lo describió. “Si sigues rompiendo la raqueta a medida que avanzan los sets, eso no es ideal, pero se trata de sacar la rabia.”
No es raro ver a jugadores romper sus raquetas dentro del perímetro de la pista, incluso en ella, cuando a veces pierden el control de su rabia y esta se desborda a la vista de todos. Gauff contuvo su enfado en su partido de cuartos de final, con una necesidad imperiosa de soltarlo. La razón por la que no lo hizo en pista fue porque no quiere dar mal ejemplo a las generaciones más jóvenes, de ahí que intentara esconderlo en un lugar discreto. Ahora, esto ha derivado en otro debate, en el que los jugadores intentan luchar por su privacidad.