Aryna Sabalenka ganó el Madrid Open el año pasado tras vencer en una final para la historia a Iga Swiatek por 6-3, 3-6 y 6-3. La bielorrusa tiene la difícil tarea de defender los 1.000 puntos que consiguió en 2023, y aún así, no está asegurada de seguir siendo la número 2 del mundo en la próxima actualización del WTA Ranking.
La doble campeona del Open de Australia no está en su mejor momento, cayendo en ronda en las que no nos tiene acostumbrados en los últimos torneos que ha jugado. Desde su victoria en Melbourne, apenas ha ganado cuatro de los ocho partidos que ha jugado.
Por otro lado, sus más cercanas perseguidoras en la clasificación mundial, Coco Gauff y Elena Rybakina, apenas defienden puntos en Madrid. Es más, la kazaja ni siquiera defiende uno solo y viene de demostrar que está en forma y hay que tenerla en cuenta también en la temporada de tierra batida tras hacerse con el título en el Porsche Tennis Grand Prix. Ambas jugadoras podrían superar a Sabalenka en el ranking según los resultados que se den.
Sabalenka, defensora del título, es la que más tiene que perder en Madrid
La bielorrusa, que se alzó con el título en la edición del año pasado, tiene que defender 1.000 puntos en la prueba WTA 1000 de esta semana en España. Por el contrario, Gauff sólo defiende 65 puntos, ya que alcanzó la tercera ronda en 2023. Por lo tanto, esto da a la estadounidense una ventaja de 345 puntos sobre la vigente campeona del Abierto de Australia en la clasificación en vivo.
La campeona de Stuttgart, Elena Rybakina, también está en la carrera por el número 2 mundial. La estrella kazaja no tiene puntos que defender en Madrid, y necesitará ganar el título para ascender al nº 2 mundial. Sabalenka necesitará ganar el título si aspira a conservar su puesto en la clasificación. La bielorrusa y Gauff están en lados opuestos del cuadro, por lo que sólo podrán enfrentarse en la final.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.