Emma
Raducanu, Rafael Nadal y Jack Draper están descartados para Wimbledon, mientras que Nick
Kyrgios sigue siendo una incógnita.
A sólo dos semanas de Wimbledon, varios jugadores ya se han retirado de los cuadros de la WTA y la ATP. El tercer Grand Slam del año volverá a ofrecer puntos para el ranking y un importante premio económico para los participantes.
El gran
ausente es Rafael Nadal, que no juega desde el Open de Australia y
anunció que no competirá en lo que resta de la temporada 2023. El
22 veces campeón de Grand Slam insinuó una posible retirada en 2024, por lo que posiblemente el año que viene sea su última participación en el torneo sobre hierba.
La campeona del US Open 2021, Emma Raducanu, también se ha retirado del torneo de su país. Ha sido operada de las manos y los tobillos, lo que la mantendrá fuera de juego varios meses. Aún no se ha confirmado la fecha exacta de su regreso. Asimismo, Jack Draper, otro jugador británico, ha decidido
retirarse igualmente.
"Está claro
mi hombro va a necesitar tiempo y rehabilitación para volver a donde tiene que
estar", escribió Draper en Instagram.
"Mi equipo y yo hemos tomado la difícil decisión de perdernos la temporada de hierba este año. Supongo que en este deporte hay muchos altibajos, pero éste es
difícil de asumir. Lo único seguro es que seguiré perseverando. Gracias por todo el apoyo que recibo aquí, significa mucho", añadió.
Nick
Kyrgios es duda para Wimbledon al no estar totalmente recuperado de su
lesión. Aunque ya está compitiendo en torneos, su estado físico
sigue siendo cuestionable. Matteo Berrettini, que fue finalista en 2021, se retiró recientemente del Queen's Club Championships, por lo que su participación en Wimbledon
queda en suspense.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.