Novak Djokovic vivió una noche emotiva el viernes en Melbourne tras sellar una fenomenal victoria sobre Jannik Sinner en las semifinales del
Open de Australia. El campeón de 24 Grand Slams sobrevivió a más de cuatro horas de batalla y, a lo largo de cinco sets,
superó al vigente bicampeón.
El jugador de 38 años tuvo una reacción muy emotiva, incluso rompiendo en llanto en el banco tras alcanzar otra final de Grand Slam, después de derrotar nada menos que al favorito del torneo. Tras las emociones vividas dentro de la Rod Laver Arena —y en medio de las entrevistas posteriores—, el serbio recibió una llamada especial de uno de sus amigos y antiguos rivales.
Fue el campeón del US Open 2009,
Juan Martín del Potro, quien desde la madrugada en Sudamérica había seguido de cerca lo que ocurría en el
Abierto de Australia. Del Potro se unió a Djokovic en una videollamada mientras Nole aún cabalgaba las emociones del triunfo, mostrando su gran amistad fuera de la pista —más allá de la rivalidad que compartieron a lo largo de sus carreras—.
La rivalidad entre ambos dejó números y partidos que definieron una era.
Djokovic y Del Potro se enfrentaron 20 veces a nivel ATP, con un 16-4 para el serbio, aunque muchos de esos duelos se decidieron por márgenes mínimos. Más allá del balance, el argentino firmó victorias de enorme valor simbólico, como las semifinales de Indian Wells 2013 o el partido por la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2012.
Una rivalidad que se transformó en respeto y amistad
Más allá de los números, la relación entre ambos creció con los años. El respeto que Djokovic expresó públicamente tras partidos muy ajustados se tradujo en gestos que trascendieron la pista: el serbio ha hablado en entrevistas sobre la ética de trabajo y la resiliencia del argentino, especialmente ante las lesiones que marcaron la carrera de Del Potro.
Durante una entrevista en vestuarios con ESPN Latin America, Djokovic fue interrumpido. Entró una llamada en directo de quien fuera número 3 del mundo, Del Potro, una absoluta sorpresa para el serbio cuando le dijeron que alguien desde Argentina quería saludarlo. “¿Cómo estás, hermano?”, respondió Djokovic en perfecto español.
“Grande, Nole, grande Nole, qué felicidad, amigo”, le dijo un emocionado Del Potro —el mismo Del Potro que horas antes había pronosticado que
la final del Abierto de Australia sería “entre sus amigos” Carlos Alcaraz y
Novak Djokovic—.
“Gracias, amigo, vi tu mensaje en Twitter hoy. ‘Carlos y Novak’, eres un mago”, dijo un Nole sonriente. “Pero no me dijiste el pronóstico para la final.”
“Me imagino que esta debe ser una de las victorias más emotivas de tu carrera”, añadió Delpo.
“Exactamente, con tanta intensidad, con toda la energía que tuve que poner para vencer a Sinner. Fue increíble, gracias amigo, te quiero.”
La camaradería entre Nole y Del Potro también se reflejó de forma emotiva durante la
exhibición de despedida de Del Potro en Buenos Aires, donde Djokovic aceptó entusiasmado la invitación. Pese a una extenuante temporada 2023, el serbio decidió viajar a Sudamérica en medio de su muy limitado tiempo de vacaciones para acompañar a su exrival en su último partido frente a su gente.
Djokovic sigue reescribiendo la historia a los 38
Sin duda, fue un día que quedará en la memoria de Djokovic, quien a los 38 años continúa ampliando sus récords y sorprendiendo al mundo con sus resultados sobresalientes.
Sinner llegaba con 19 victorias consecutivas en el Abierto de Australia y un total de 20 triunfos seguidos en general —una racha que arrastraba desde finales de 2025—. Sin embargo, Nole se tomó la revancha ante el italiano, que lo había vencido en sus cinco enfrentamientos previos, incluidas tres semifinales consecutivas de Grand Slam (Abierto de Australia 2024, Roland Garros y Wimbledon 2025).
Djokovic disputará su undécima final del Abierto de Australia (con un impecable 10-0 hasta ahora) y su trigésima octava final de Grand Slam en total. Se medirá a Carlos Alcaraz este domingo —la tercera vez que se enfrentan en una final de un major, tras las victorias del español en Wimbledon en 2023 y 2024—.