Rafael Nadal y Carlos Alcaraz llegaban a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de París 2024 oliendo las medallas pero con una complicada tarea por delante. Después de superar a los argentinos Máximo González y Andrés Molteni y a los neerlandeses Tallon Griekspoor y Wesley Koolhof en las dos primeras rondas, esta vez tenían en frente a Rajeev Ram y Austin Krajicek, cabezas de serie número 4 y grandes especialistas del dobles. Durante todo el partido demostraron por qué, y dejaron en nada a los españoles superándolos por completo endosándoles un 6-2, 6-4.
Nadal y Alcaraz pagan un mal inicio
El partido no pudo empezar peor para la pareja europea, con un break en contra. A partir de ahí, fueron a remolque durante todo el set, hasta que en el séptimo juego del partido, el más igualado de todos con muchísima diferencia, Alcaraz cometió dos dobles faltas consecutivas que condenaron a los dos ex número 1 del mundo en individuales. Los norteamericanos sacaron para apuntarse la primera manga y no fallaron, dejando el marcador en un contundente 6-2.
El segundo set fue mucho más igualado. A diferencia de la primera mitad del primer parcial, donde Carlitos fue el mejor de la pareja, esta vez era Rafa quien tiraba más del carro para España. Cuando parecía que la manga estaba condenada a irse al tie-break, los estadounidenses rompieron el servicio de Alcaraz con un juego en blanco al resto.
En un último intento de épica de Nadal y Carlos, consiguieron sus dos primeras bolas de rotura en todo el partido. A Krajicek, que estaba completando un encuentro sobresaliente, le tembló la mano en el momento más tenso del partido y el público se volvió totalmente loco animando y apoyando a los españoles. Volvieron a tener una tercera pero la pareja de Team USA sacó a relucir toda su experiencia y pudo cerrar el choque con un 6-4 final sufrido.
En semifinales se enfrentarán a los checos Tomas Machac y Adam Pavlasek, que han sorprendido a los cabezas de serie número 2, la pareja alemana formada por Kevin Krawietz y Tim Puetz con un resultado de 3-6, 6-1 y 10-5. Si ganan este próximo encuentro se asegurarán la medalla y sino tendrán que pelear por el bronce en el tercer y cuarto puesto.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.