Rafael Nadal dio todo lo que tenía en el Conde de Godó, pero eso no fue suficiente para derrotar a un jugador de la talla de Alex de Miñaur. En primera ronda, consiguió vencer cómodamente al joven talentoso Flavio Cobolli por 6-2 y 6-3, pero el australiano ya era demasiado.
El actual número 11 del mundo, que ha entrado al Top 10 por primera vez este año, está jugando el mejor tenis de su vida y, a pesar de no ser un especialista sobre tierra batida, es un tenista difícil en cualquier superficie, y hoy se ha impuesto a Rafa por 7-5 y 6-1.
Nadal disputó bien el primer set, que pudo ganarlo, pero tanto física como mentalmente, de Miñaur lo sobrepasó claramente en la segunda manga con todo a favor.
Ahora, el 22 veces campeón de Grand Slam espera estar presente en el Madrid Open. Aunque antes de ello, la mayor leyenda del Barcelona Open con 12 títulos, ha querido despedirse de uno de los torneos donde ha tenido más éxito, el segundo que más ha ganado tras Roland Garros.
"Casi con total seguridad, no podré volver a competir aquí. Me hubiera gustado luchar el torneo, pero para mí ha sido muy bonito poder jugar dos partidos. Es duro para mí.
En Madrid jugaré según me encuentre. Tendré que acumular una semana más de buenos entrenamientos.
En el partido me he sentido bien. Lo he disfrutado", expresó tras el partido, según declaraciones recogidas por José Morón, periodista de Punto de Break.
Y hablando de Roland Garros, también ha mencionado las ganas y la ilusión que le hace estar en el Abierto de Francia: “Si hay un torneo donde vale la pena darlo todo y morir es en París”, en declaraciones sacadas por Quentin Moynet, periodista especializado en tenis de L'Équipe.
Sin duda, ya no será más el favorito, como él mismo comentó antes de su debut en Barcelona, a pesar de las palabras de Stefanos Tsitsipas, siempre habrá que tenerlo en cuenta para hacernos disfrutar y vibrar como siempre lo ha hecho en los grandes torneos.
Según lo que me cuenta mi madre, incluso antes de cumplir 4 años, solía quedarme completamente embobado delante del televisor viendo los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Desde ese momento, mi interés por el deporte no ha hecho más que crecer sin cesar, hasta que se ha convertido en mi pasión y gran parte de mi vida.
Específicamente en el tenis, caí por completo enamorado cuando vi la final de Wimbledon 2008 entre Rafa Nadal y Roger Federer. Está claro que, como español, Rafa fue de gran ayuda. Después de eso, ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el Open de Australia 2009 y el resto es historia.
También jugué al tenis durante unos 6 años, y hoy en día se ha convertido en mi deporte favorito.
Rafa Nadal: "Casi con total seguridad, no podré volver a competir aquí. Me hubiera gustado luchar el torneo, pero para mí ha sido muy bonito poder jugar dos partidos. Es duro para mí.
En Madrid jugaré según me encuentre. Tendré que acumular una semana más de buenos