Tras una campaña positiva en Indian Wells,
Jack Draper no pudo arrancar su
Miami Open con victoria y cayó ante
Reilly Opelka en segunda ronda por 7-6(3), 7-6(0). Después del partido, admitió que hubo poco que pudiera hacer frente al servicio de su rival mientras
El británico de 23 años no logró defender su título en Indian Wells, pero dejó buenas sensaciones con una carrera hasta los cuartos de final, derrotando al 24 veces campeón de Grand Slam Novak Djokovic antes de perder con Daniil Medvedev en esa instancia.
Buscaba hacer algo que nunca había conseguido: superar la segunda ronda en el
Miami Open. Con solo dos victorias en el torneo en cuatro participaciones previas, Draper aspiraba a prolongar su campaña en Florida, quedarse a largo plazo. No sería así.
Opelka firmó un partido brillante, sin conceder más que una bola de break en el primer set con su servicio, mientras Draper se mantuvo sólido con el suyo. Opelka conectó 25 aces en total por siete de Draper y ganó el 87% de los puntos con primer saque. Eso derivó en dos desempates para cerrar cada set. El número 67 del mundo quizá no esté en su punto máximo respecto a hace unos años, pero aún así fue capaz de producir su mejor versión ante un rival muy respetado, cediendo apenas tres puntos en los tiebreaks para sellar el pase a tercera ronda por segundo año consecutivo.
Draper no logra domar el enorme servicio de Opelka
Fue un duelo duro para Draper, que solo pudo consolarse con que su oponente jugó muy bien. “Sin duda hay algo de decepción, nunca me gusta perder, pero el tipo hizo un partido increíble”, admitió a regañadientes a
Sky Sports.
Es apenas su tercer torneo ATP tras un largo periodo apartado por lesión. Draper sabe que le llevará tiempo volver a su máximo nivel. “Es una situación complicada. Obviamente no he jugado mucho tenis, estoy todavía al inicio de mi regreso tras la lesión, así que va a llevar tiempo.”
Jack Draper en acción en Indian Wells
Ha reiterado estas ideas durante un tiempo, sin cargarse de expectativas mientras baja la cabeza y se centra en la siguiente tarea. “Solo tengo que seguir trabajando poco a poco con mi equipo, intentando hacer todo lo correcto, entrenando bien”, añadió. “Lo que más me apetece es ganarme el derecho a coger impulso otra vez.”
Opelka es ampliamente conocido por su enorme servicio. El estadounidense mide 6′ 11″, lo que le convierte en uno de los jugadores más altos del ATP Tour. Eso potencia su saque descomunal y lo hace un rival singular, con los quiebres convertidos en rareza cuando toca enfrentarlo.
Esto explica los dos tiebreaks, ante los que el ex campeón de Indian Wells sintió que no había mucho que hacer. “No tuve muchas oportunidades, especialmente con su servicio”, dijo luego Draper a los periodistas. “No me rompieron el servicio en todo el partido, así que ese era un poco mi trabajo, ¿no?”
Como el resto del circuito, Draper ya fija la vista en el siguiente reto con el Sunshine Swing concluido. Mirará hacia la gira de tierra batida, con torneos de peso en el horizonte. Un descenso en el ranking vuelve a estar sobre la mesa con los puntos de la final del Madrid Open del año pasado y los cuartos del Rome Open en juego para el número dos británico.