David Ferrer considera que el equilibrio de poder en el tenis masculino está cambiando, tanto a nivel individual como nacional. En declaraciones a
Corriere dello Sport, el capitán español de la Copa Davis reflexionó sobre el auge de Italia, la nueva generación de España y la consolidación de
Carlos Alcaraz y
Jannik Sinner en la cima. Su mensaje fue claro: la profundidad y la estructura definen ahora el panorama.
El triunfo de Italia en la
Copa Davis el pasado noviembre, logrado sin Jannik Sinner ni Lorenzo Musetti en las fases decisivas, no le sorprendió. “Sinceramente, no”, dijo Ferrer cuando le preguntaron si le había pillado desprevenido. Para él, el título no fue circunstancial, sino el resultado del trabajo sostenido de la federación y de la competitividad profunda de la plantilla.
España, señaló, ha avanzado en una dirección similar ampliando su circuito
Challenger y reforzando las vías de desarrollo. Hace dos décadas, Ferrer solía tener que viajar al extranjero para encontrar torneos de ese nivel. Hoy, los jugadores españoles se benefician de un calendario doméstico más amplio que permite progresar de forma gradual sin salir del país.
A nivel individual, Ferrer identifica a
Alcaraz y Sinner como los referentes del circuito. Alcaraz, ya siete veces campeón de Grand Slam, y Sinner, cuatro veces ganador de majors, se han distanciado del resto en las últimas temporadas.
El auge de Italia y la respuesta estructural de España
Ferrer vincula el impulso de Italia a una inversión deliberada en torneos de segunda categoría y en la formación de base. Cuando él comenzó en el circuito Challenger, España tenía pocos eventos de esa categoría, lo que obligaba a los jóvenes a competir fuera. Cree que ese desequilibrio se ha corregido desde entonces, en parte inspirado por la planificación a largo plazo de Italia.
“Hace veinte años, cuando yo empezaba en el circuito Challenger, tenía que ir a Italia o Francia para jugar: en España quizá solo teníamos dos torneos de ese nivel”, afirmó el ex finalista de Roland Garros. “Hoy la Federación está haciendo un gran trabajo, también tenemos muchos, y son cruciales para el desarrollo de nuestros jugadores. En esto, nos hemos inspirado en Italia: en mi época tenían buenos jugadores, pero no tanto talento como ahora.”
La reciente trayectoria de Italia en la Copa Davis subrayó esa fuerza colectiva. Ferrer destacó a Matteo Berrettini, ex finalista de Wimbledon y ex Top 10, y a Flavio Cobolli como ejemplos de esa profundidad. Ambos lideraron a los italianos hacia su tercer título consecutivo de Copa Davis, dando un paso al frente para cubrir la ausencia de los dos mejores jugadores italianos: Sinner y Musetti.
“Sinceramente, no. Ya sabía que Italia no era solo Sinner y Musetti. Jugamos contra Berrettini, un finalista de Grand Slam y ex Top 10, y contra Cobolli, un chico con un gran futuro por delante. Me impresionó porque, bajo mucha presión, se mantuvo sereno y fue importante para su equipo. Italia será protagonista en la Copa Davis durante muchos años.”
Gestionar la nueva generación de España
Como capitán, Ferrer insiste en que su responsabilidad va más allá de Alcaraz. Supervisa tanto a los profesionales consolidados como a las promesas emergentes, incluidos Rafa Jodar y Martín Landaluce, nacidos en 2006, así como Daniel Mérida, el jugador de 2004 que conquistó el Challenger de Tenerife.
“Ante todo, mi trabajo me exige seguir a todos los españoles, no solo a los mejores. En este cargo, hay muchas decisiones importantes que tomar; incluso mis capitanes las tomaban cuando yo jugaba. Y por eso sé que son decisiones puramente deportivas, no personales.”
Ferrer entiende la profundidad como un activo. En su propia época, España tenía habitualmente cuatro o cinco jugadores dentro del Top 20, lo que generaba competencia interna. Sin embargo, advierte contra medir a cada joven con el rasero de Alcaraz, a quien considera un caso excepcional, comparable en rareza a Rafael Nadal.
“En mi tiempo, España tenía cuatro o cinco jugadores en el Top 20: la abundancia nunca es un problema. Rafa y Martín siguen su camino y son dos chicos que me sorprenden por su madurez: pueden entrar en el Top 20 y convertirse en el futuro del equipo. Pero es importante no compararse con Alcaraz, porque Carlos es como Nadal; nacen pocos como él. Luego hay otros, como Daniel Mérida en 2004, que ganó el Challenger de Tenerife: los tengo a todos muy en cuenta.”
Alcaraz, Sinner y la cuestión de los Grand Slams
Ferrer desestimó el escepticismo de inicio de temporada en torno a Alcaraz, especialmente tras los ajustes en su equipo técnico y las derrotas en Melbourne y Doha. Atribuyó a su preparación invernal con Juan Carlos Ferrero el buen tono y lo describió como “más maduro de lo que la gente piensa”. También avaló a Samuel López, citando su éxito previo con Nicolás Almagro y Pablo Carreño Busta.
Sobre la rivalidad con Sinner, Ferrer reconoció la vigencia de Novak Djokovic —24 títulos de Grand Slam y la capacidad de rendir al máximo en los partidos decisivos—, pero ve en última instancia a la pareja más joven como la referencia en los majors. “Carlos y Jannik siempre están muy parejos para mí. Como hemos visto en las últimas temporadas, se retroalimentan, y así siguen mejorando. En Australia, Djokovic jugó muy bien, incluso en la final contra Alcaraz.”
“No debemos olvidar que tenía energía y que ha ganado 24 Grand Slams: en partidos individuales, no me sorprende que todavía pueda competir. Dicho esto, no veo a ningún jugador capaz de batir a Sinner y Alcaraz en Grand Slams; son los más fuertes, sobre todo en los momentos clave.”
“Después del Abierto de Australia, Carlos tendrá más confianza, pero ya en Indian Wells y Miami sabemos que Sinner puede jugar muy bien. Es muy difícil predecir quién será más fuerte entre los dos, como ocurrió con Roger, Novak y Rafa.”
Con Alcaraz con siete majors y Sinner con cuatro, las comparaciones con el Big Three han surgido de forma inevitable. Ferrer, sin embargo, evita pronósticos definitivos y señala en cambio la incertidumbre inherente a las carreras largas.
“No veo el futuro (risas). Ahora mismo, está claro que si hay dos jugadores que pueden acercarse a las cifras del Big Three, son Alcaraz y Sinner, especialmente con 10 o 15 años de carrera por delante. Pero llegarán más jugadores y no sabemos cuántos podrán desafiarles de verdad.”