Alexander Zverev llega al
Masters 1000 de Montecarlo 2026 con buenos resultados a sus espaldas, aunque el título que perseguía no terminó de caer. El número 3 del mundo encadenó semifinales en Indian Wells y el Miami Open, manteniendo un nivel constante durante el Sunshine Double.
Esos resultados refuerzan su posición entre los líderes del circuito, pero también remarcan un patrón conocido. Zverev ha estado presente con regularidad en las rondas finales de los grandes torneos, aunque sigue buscando las actuaciones que conviertan esas rachas en títulos, sobre todo ante los nombres más fuertes.
En Miami, esa brecha volvió a asomar en su derrota ante Jannik Sinner, que acabó levantando el título y completando el Sunshine Double. Zverev compitió en todo momento, pero los puntos clave se le escaparon, un tema que ha marcado varios de sus partidos más grandes en los últimos meses.
Ahora, el foco pasa a la tierra batida. Montecarlo abre la gira europea, con un cambio de condiciones y el regreso a una superficie que forma parte del desarrollo de Zverev desde sus primeros años en Hamburgo.
Señales alentadoras pese a la ocasión perdida
La valoración de Zverev sobre el Sunshine Double fue medida. Los resultados fueron sólidos, pero no del todo satisfactorios. Alcanzar dos semifinales de Masters 1000 habla de regularidad, pero para un jugador de su ranking, la exigencia es mayor. “Me siento bastante positivo, por supuesto. Me habría encantado ganar un torneo”, dijo a
Tennis Channel. “Siento que en Miami, especialmente, jugué un tenis muy bueno.”
Su semifinal en Miami, sobre todo ante Sinner, dejó tanto aspectos positivos como frustración. Zverev consideró que el partido fue más ajustado de lo que indicó el marcador, señalando oportunidades perdidas que podrían haber cambiado la inercia, sobre todo en el segundo set.
“El partido con Jannik quizá fue más cerrado de lo que sugirió el resultado. Tuve mis opciones en el segundo set, pero él ganó ambos torneos. Estaba jugando un tenis increíble. El mejor jugador del mundo, sin duda, en pista dura en este momento. Se mereció todo.”
Más allá de los resultados, Zverev subrayó cambios en su juego. Ha trabajado para adoptar un estilo más propositivo, buscando dictar los puntos antes y jugar con mayor intención desde el fondo, algo que cree que empieza a notarse.
“Las cosas en las que he trabajado empiezan a dar frutos. He intentado jugar un poco más agresivo y asumir más la iniciativa. En esos aspectos, fueron unas semanas positivas.”
Ajuste a la tierra tras un cambio exprés
El paso de las pistas duras en Norteamérica a la tierra en Europa llega con poco margen para resetear. Zverev se concedió un breve descanso antes de volver a entrenar en Montecarlo, siguiendo un plan que refleja lo apretado que se vuelve el calendario tras llegar lejos en los torneos.
“Me tomé tres días libres y luego empecé a entrenar el martes por la tarde aquí en Montecarlo. Todos nos estamos preparando para el torneo. No tenemos tanto tiempo, pero eso es algo positivo porque significa que jugaste bien en Miami y en los torneos previos a este evento.”
Aunque la tierra es una superficie familiar, Zverev recalcó que el ajuste nunca es automático. Movimiento, posicionamiento y construcción del punto cambian, incluso para quienes crecieron en ella. “Aun así tienes que acostumbrarte. Aun así tienes que jugar de forma diferente. Estoy contento de estar en la superficie y contento de, ojalá, volver a jugar buen tenis pronto.”
En lo táctico, espera cierta continuidad. Aunque la tierra suele empujar a los jugadores más atrás de la línea de fondo, Zverev cree que las mejoras que ha hecho en la velocidad de pelota y en la agresividad pueden trasladarse. “En tierra juegas distinto, seguro. Creo que quizá juegas un poco más atrás en la pista, pero la velocidad de pelota es algo en lo que realmente trabajé y en tierra puedo seguir utilizándola de la misma manera.”
El inicio de la temporada de tierra también reaviva la atención sobre las exigencias físicas del circuito. Zverev señaló el número de bajas en Montecarlo como parte de un problema más amplio, sugiriendo que el calendario en sí tiene un papel relevante en la carga que sufren los jugadores.
“Creo que la superficie es relevante. Creo que es más nuestro calendario lo que nos hace sufrir que cualquier otra cosa. Vemos cuántas bajas hay, por desgracia, aquí otra vez. Es algo que creo que debe revisarse.”