Samuel López, entrenador de
Carlos Alcaraz, ha delineado el marco de la gira de tierra batida del español, confirmando que el plan actual es mantener un calendario completo durante el tramo europeo. Tras el Sunshine Double, López situó la consistencia y el ritmo competitivo como prioridades clave, pese a la exigencia del calendario y la presión ligada a los puntos del ranking.
El No. 1 del mundo ya ha regresado a Murcia para iniciar su transición a la arcilla,
entrenándose en el Club de Campo junto a su equipo tras una temprana eliminación en Miami. Ese rápido cambio refleja un enfoque conocido, con Alcaraz aprovechando el tiempo extra de su eliminación para acelerar la preparación de cara a Montecarlo, la primera gran parada de la temporada de tierra.
López indicó que la intención no es recortar el calendario, sino competir en toda la serie de torneos, reforzando una estrategia basada en la continuidad antes que en la participación selectiva. Describió el plan en términos directos, subrayando un compromiso claro con el volumen en la fase más decisiva de la temporada, señalando que el equipo “entra con la mentalidad de jugarlo todo”.
Ese enfoque llega en un contexto en el que los resultados han añadido urgencia a las próximas semanas. Alcaraz alcanzó las semifinales en Indian Wells antes de caer ante Daniil Medvedev, y después se despidió en tercera ronda en Miami frente a Sebastian Korda. Unido a la forma de Jannik Sinner, el margen en la lucha por el ranking se ha estrechado antes de un segmento en el que el español defiende aproximadamente 4.300 puntos.
Las exigencias mentales redefinen la planificación en Masters de larga duración
López subrayó cómo la estructura del circuito moderno ha desplazado el equilibrio entre demandas físicas y mentales, especialmente en los Masters 1000.
Aunque los partidos puedan ser menos exigentes físicamente día a día en comparación con otras épocas, la mayor duración de los torneos introduce una carga cognitiva sostenida. “Quiero decir, al final, los Masters 1000, digamos que físicamente no son tan intensos, físicamente no son tan intensos como cuando Rafa jugaba, cuando jugaba todos los días”, comentó el entrenador español a
Eurosport.
Según López, esa evolución ha cambiado cómo viven los jugadores la competición a lo largo de 10 días, con menos oportunidades de desconexión mental entre partidos. El énfasis, sugirió, está ahora en sostener la concentración en una ventana competitiva más larga, más que en gestionar la recuperación de un esfuerzo físico continuo. “Mentalmente, en cambio, pueden ser incluso un poco más porque realmente no desconectas durante los 10 días de competición, mientras sigas en el cuadro.”
Esta valoración sostiene la decisión de mantener un calendario completo. En lugar de reducir la exposición a torneos, el equipo de Alcaraz parece priorizar la competición sostenida como vía para construir ritmo, incluso dentro de un calendario que deja poco margen a altibajos en el rendimiento.
Paradas clave: Barcelona, Madrid y Roma en un calendario comprimido
En ese marco, López identificó torneos concretos con peso adicional, tanto en lo competitivo como en lo personal. Barcelona y Madrid siguen siendo objetivos centrales, mientras que Roma representa un punto de referencia clave dado el título de Alcaraz allí la pasada temporada.
“Pero, bueno, vamos a intentar gestionarlo lo mejor posible, ¿sabes? Entre medias está el Barcelona Open, al que Carlos siempre va con una motivación especial”, mencionó López. “Este año, el año pasado no pude ir a Madrid, pero por supuesto, él tiene una motivación especial para ir a Madrid, y luego está Roma, que ganó el año pasado, es el último.”
La estructura del tramo de tierra refuerza la importancia de empezar bien. Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma y
Roland Garros llegan en rápida sucesión, creando una secuencia condensada donde las tendencias de rendimiento pueden influir pronto tanto en la confianza como en la clasificación.
Alcaraz también tiene una oportunidad de sumar puntos en Madrid, donde no compitió en 2025 por lesión, una de las pocas opciones para compensar el amplio total que defiende en la superficie.
Montecarlo, planteado como fase preparatoria tras Miami
López también aclaró el rol de Montecarlo dentro de la estrategia general, enmarcándolo como un torneo de transición más que como un objetivo definitivo. La decisión refleja tanto el momento de la preparación de Alcaraz como las circunstancias tras su temprana salida en Miami.
“La idea es ir a todos, ¿sabes? Si Montecarlo hubiera salido bien, si hubiera ido mejor en Miami, probablemente lo habríamos descartado. Montecarlo va a ser un torneo de puesta a punto.”
El enfoque recuerda un patrón de temporadas anteriores. En 2025, Alcaraz también entró en la gira de tierra tras una eliminación prematura en Miami, un contratiempo que precedió una racha dominante en la que firmó un balance de 22–1 en arcilla y levantó varios títulos.
Con un reinicio similar ahora en marcha, el plan trazado por López ofrece una declaración clara de intenciones. El énfasis sigue puesto en el volumen, la continuidad y la gestión de las exigencias mentales de un calendario extendido, mientras Alcaraz entra en un tramo que será decisivo para perfilar su temporada 2026.